Libros/Recuento de letras
La dura existencia
En esta novela, John Williams cuenta la historia de William Stoner, hijo de granjeros, que nace en el sur. Va a la Universidad de Misuri con la intención de estudiar agricultura, pero cambia y se especializa en literatura inglesa y del Renacimiento. Luego trabaja como docente en la universidad.CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- John Williams (1922-1994) fue un profesor, escritor y poeta norteamericano. Trabajó desde muy joven en periódicos y estaciones de radio. En 1942 ingresó en el ejército y fue asignado a la India y después a Birmania. Cuando regresó, llevó a cabo estudios superiores y trabajó en varias universidades. En el periodo de 1950 a 1986, escribió ensayos, dos libros de poesía y cuatro novelas, de las cuales en español han sido traducidas Stoner (1965) y El hijo de César (1973). Además, fue editor de la revista English Renaissance Poetry.
Durante varios años, Stoner (Ed. Baile del Sol; Barcelona, 2025. 240 pp.) pasó desapercibida hasta que se reeditó en el año 2003. Las nuevas lecturas destacaron su relevancia y fue traducida a más de 40 idiomas. En países como Alemania, Francia, Italia y Holanda ha sido una de las narraciones más vendidas en los últimos años.

En esta novela, John Williams cuenta la historia de William Stoner, hijo de granjeros, que nace en el sur. Va a la Universidad de Misuri con la intención de estudiar agricultura, pero cambia y se especializa en literatura inglesa y del Renacimiento. Luego trabaja como docente en la universidad. En una fiesta conoce a Edith, la corteja y con el tiempo se casan. La relación es compleja por los prejuicios de ella y las limitaciones de él, que restringen la comunicación y los encuentros afectivos.
La circunstancia cambia cuando ella desea un hijo. Permite acercamientos apasionados, hasta que nace su hija Grace. De nuevo pone distancia y permanece más de un año en cama. William se encarga de la niña y de la casa. Edith tarda en recuperarse varios años y luego aleja a la niña de su padre.
La difícil situación de William lo lleva a entregarse al estudio, impartir clases y refugiarse en la universidad. Ahí tiene fricciones con un maestro que luego será su jefe y lo hostigará. En sus clases conoce a una estudiante y ambos se enamoran, mantienen una relación clandestina, pero ante la imposibilidad de consolidarla deciden terminar.
William a lo largo de los años mantiene su matrimonio con continuas pugnas que a la larga afectan a su hija Grace, quien llevará una vida disipada. En la vejez, William reflexiona sobre su vida y nombra sus aciertos y fracasos.
En Stoner, John Williams hace una narración de cómo un hombre común busca vivir. El acercamiento a la literatura desarrolla en él varias capacidades, como la sensibilidad para entender las situaciones en las que vive y comprender a los sujetos con los que comparte. También le ayuda a conocerse y, gracias a ello, nombrar el anhelo y llevarlo a cabo, identificando a la mujer que ama y por la que es amado.
Sin embargo, estas disposiciones se ven alteradas por una moral que se manifiesta en la vida cotidiana a través de prohibiciones, valores, ideas, creencias, tradiciones, costumbres… que provocan que el sujeto rechace sus deseos, se niegue a sí mismo y acepte vivir en ambientes negativos.
Stoner percibe la dura realidad que causa el sometimiento y lo nombra, pero se sabe impotente frente a él. “Una parte de él se espantaba a causa del miedo instintivo a la desolación diaria, al desbordamiento de destrucción y muerte que inexorablemente asaltaba a la mente y corazón. (Vio en la mirada de los otros y en la suya) la muerte lenta del corazón, el amargo desgaste del sentimiento y el cariño.”
Más adelante concluye que la causa fundamental de esta situación existencial es una pulsión negativa que conduce a la destrucción. “Halló dentro de sí una capacidad para la violencia que no sabía que tuviera; anhelaba involucrarse, deseaba probar el sabor de la muerte, el amargo placer de la destrucción …”. A pesar de lo anterior, Stoner reconoce que en algunos momentos privó el gusto, y que la vida es una suma de alegrías (las menos) y sinsabores (los más).
John Williams en Stoner presenta una historia con un manejo magistral del lenguaje para mostrar las intensidades y dolores de una vida aparentemente plana, pero que transporta al lector a la intensidad de la existencia.