Teatro
“El inspector llama a la puerta”, un clásico del teatro inglés va en su cuarta temporada
En el montaje, de 120 minutos, la acaudalada familia Birling celebra el compromiso de su hija con el joven Croft, alianza que los posicionará aún mejor en la sociedad, en eso, la velada se ve interrumpida por la visita de un inspector de la policía que investiga el suicidio de una joven trabajadora.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El escritor y dramaturgo británico John Boynton Priestley (1894-1984) escribió en 1946 la pieza teatral “El inspector llama a la puerta” y se convirtió en su obra más conocida (llevada al cine hacia 1954 por el escocés Alastair Sim). Y David Villegas, actor y productor, compró los derechos, y desde el 2022 esta historia ha estado en la cartelera del país.
Villegas narra en entrevista que va en su cuarta temporada, la cual inició hoy 2 de febrero en el Teatro del Centro Cultural Helénico, bajo la dirección de Otto Minera:
“Yo me integro a este proyecto porque soy el productor. El director Minera me dio a leer el texto de Presley, ‘El inspector llama a la puerta’, hace un poco más de diez años, y desde que lo leí me impactó. El final da un giro de tuerca y entonces me quedaron ganas de cristalizar el proyecto. Varios años hubo intentos fallidos de conseguir los derechos. Los tenía una productora de cine de aquí, la Ciudad de México, pero no pudo concretar la producción.
“En algún momento se me ocurrió llamarla y le comenté si tenía algún inconveniente de que al momento de que se le terminará el permiso de los derechos, yo buscará a los autores, y me dijo que no había problema. Para entonces ya habían pasado una década desde que leí la obra. Yo había adquirido experiencia en producir, en levantar financiamiento, principalmente con el Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción Teatral Nacional (Efiartes), y se concretó ‘El inspector llama a la puerta’ en el 2022 con Efiartes. E igual me integré como actor porque es otro de mis intereses. Me gusta producir y actuar proyectos que me llaman la atención, y me interesa juntar un equipo atractivo alrededor, aprender de ellos y colaborar con ellos”.
En el montaje, de 120 minutos, la acaudalada familia Birling celebra el compromiso de su hija con el joven Croft, alianza que los posicionará aún mejor en la sociedad, en eso, la velada se ve interrumpida por la visita de un inspector de la policía que investiga el suicidio de una joven trabajadora. Así, da inició un crítico repaso de las responsabilidades individuales en el entramado social.
El inspector interroga a uno por uno a los miembros de la familia, quienes se sorprenden ser objeto de investigación, dada su refinada posición. Sin embargo, magistralmente, el inspector, y la obra, van atando cabos que desenmascaran a todos y cada uno de los invitados a la celebración, cuya pasiva complicidad ha dado pie al terrible asunto que el inspector vino a revelar.
En el elenco también participan Carlos Aragón, Pedro Mira, Lourdes Gazza, José Ramón Berganza, Leilani Ramírez y Helena Aparicio.
Para Villegas, es una dramaturgia muy entretenida y muy bien lograda:
“Es un clásico del teatro inglés desde que se escribió en el 1946 y se ha convertido en lectura obligatoria en las escuelas secundarias y preparatorias del sistema inglés. Es un texto que forma la columna vertebral del canon del teatro inglés y universal. El elenco con las temporadas se ha ido consolidando y con esta cuarta nos sentimos con mucha confianza. La pieza habla de cómo cada individuo con sus acciones repercute en la colectividad, tiene responsabilidad colectiva con nuestro actuar como individuos”.
Al instante acentúa en el suspenso y lo entretenida que es esta tradición inglesa “del inspector audaz, inteligente, con buen sentido del humor, fuerte,
perspicaz, para ir recolectando en orden pistas e ir develando culpabilidades y desenmascarar a los responsables, a los culpables”.
Villegas expresa que es muy entretenido el género de suspenso, del thriller, de quién es el asesino:
“Creo que pone al público muy en activo, a querer también saber quién es el culpable o inclusive sabiendo antes de los personajes quién es el culpable. Es una familia acomodada que celebra en una íntima reunión, en su comedor lujoso, el compromiso de su hija con el novio que los va a elevar más en sociedad. Es indiscutible que aparte de festejar el amor de su hija con este novio, están conmemorando que se van a volver una familia mucho más importante, más influyente, y van a unir empresas y a dominar. Y toca a la puerta un inspector que investiga el suicidio de una joven trabajadora. La primera reacción de la familia es ¿qué tenemos que ver? Sabiendo quiénes son, el ejemplo de rectitud, el modelo a seguir”.
Específica:
“Y resulta que el inspector poco a poco va descubriendo, revelando como cada uno de los integrantes de la familia, incluso el novio, tuvieron en algún momento algo que ver en la vida de la joven trabajadora, y cómo las acciones de cada uno de los integrantes de la familia empujaron a que la joven trabajadora se suicidara. La forma que tuvieron que ver es directa con cuestiones laborales o personales. Ahí se mezcla este gran tema de responsabilidad colectiva”.
-A esta familia se les empieza a caer las máscaras, ¿verdad?
-Sí. Se les voltea completamente la mesa. Lo vivo en cada función, cómo empiezan celebrando totalmente orgullosos de sí mismos y cómo terminan apenados, con vergüenza.
El regreso de “El inspector llama a la puerta” -informa- fue una invitación que no se tenían prevista:
“Hubo pláticas de una extensión debido al buen recibimiento que ha tenido del público y nos enteramos que hay gente que desea verla, porque no la ha visto o que quiere repetir su asistencia, antes de que se baje el telón finalmente de esta producción mexicana. Entonces, vamos a tener unas últimas y únicas nueve funciones en el Helénico, donde hemos estado últimamente. Permaneceremos hasta el miércoles 18 de febrero. Lunes, martes y miércoles a las ocho de la noche”.