Academia Mexicana de la Lengua
Falleció Tarsicio Herrera Zapién, decano de la Academia Mexicana de la Lengua
Fue profesor de latín, literatura y tradición grecolatina en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM desde hace más de 45 años.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Humanista, sor juanista católico, y decano de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), Tarsicio Herrera Zapién, falleció esta mañana a los 90 años.
Miembro de número y decano de la Academia Mexicana de la Lengua, Herrera Zapién fue un estudioso de las letras latinas y de la tradición clásica en México, además de músico, poeta y traductor al español de Tibulo, Ovidio y Horacio, y al latín de Sor Juana, Ramón López Velarde, Manuel José Othón, Pablo Neruda y Augusto Monterroso, entre otros.
Fue profesor de latín, literatura y tradición grecolatina en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM desde hace más de 45 años, y también expresidente de la Academia Mexicana de Doctores en Ciencias Humanas y Sociales de 1996 a 2000.
LA AML lamentó el fallecimiento del humanista originario de Michoacán, del cual destacan entre sus obras ensayos como “López Velarde y Sor Juana, feministas opuestos” (1984), “Buena fe y humanismo en Sor Juana (1984), “Bernal, perenne voz de navidad (1990), “Tres siglos y cien vidas de Sor Juana” (1995), “Los satíricos de la Roma imperial (1995) e “Historia del humanismo mexicano (2000), “El imperio novelístico romano” (2003), entre muchos otros.
En 1996, Herrera Zapién, fue uno de los estudiosos que apoyados por el Arzobispado de México, refutaron el ensayo de Octavio Paz “Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe”, en donde el Nobel de Literatura dejó a ver a la poetisa jerónima con tendencias al lesbianismo.
Y en el número de Proceso no. 1024, respondió sobre el tema:
"Sor Juana es la mayor gloria literaria de la Iglesia en México. Y a ella y a la Iglesia Octavio Paz las desprestigió sin bases sólidas. Por eso, considero que esta es una gran campaña de la Iglesia…
Para afirmar entonces:
"En unas obras aparece sor Juana besándose con la virreyna, en otras bailando rock and roll... Ese montón de cosas son invenciones de una imaginación amarillista que ha dejado mucho dinero. Octavio Paz dio pie a todo eso... Pero no tomó en cuenta que dentro de la Iglesia habemos intelectuales realmente especializados en sor Juana. Se ve a la religiosa como a una mujer atormentada que se reveló contra la opresión, los dogmas y la moral de la Iglesia. Nada de eso es cierto”.