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¿Guardas mal tu cepillo? La UNAM explica cómo limpiarlo y cuándo cambiarlo

No basta con enjuagarlo después de usarlo: la UNAM explica qué hacer para mantener el cepillo limpio y en buen estado.
martes, 14 de abril de 2026 · 05:18

CIUDAD DE MÉXICO (apro).— La rutina de higiene bucal no termina al cepillarse los dientes. La UNAM advirtió que el cepillo de dientes puede convertirse en un foco de bacterias si no se limpia y almacena correctamente, ya que desde el primer uso entra en contacto con microorganismos de la boca y del entorno donde se guarda.

De acuerdo con especialistas universitarios, el problema no sólo está en el uso diario, sino también en la humedad acumulada, la forma en que se almacena y la cercanía con espacios como el baño, donde puede haber contaminación ambiental.

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Por qué el cepillo dental puede llenarse de bacterias

Aunque el cepillo llega estéril al consumidor, deja de estarlo desde el momento en que se usa por primera vez. Al entrar en contacto con la cavidad oral, puede retener microorganismos, restos orgánicos y humedad entre sus cerdas.

Además, si se guarda mojado, en recipientes cerrados o cerca del sanitario, las condiciones favorecen la permanencia de bacterias y otros agentes que pueden contaminarlo con mayor facilidad.

Cómo desinfectar correctamente el cepillo, según la UNAM

La recomendación principal es que la desinfección sea individual. Es decir, cada cepillo debe limpiarse por separado y no junto con otros para evitar contaminación cruzada.

Entre las sustancias que pueden emplearse para desinfectarlo se mencionan productos como:

  • Enjuague bucal
  • Clorhexidina
  • Tabletas limpiadoras dentales
  • Peróxido de hidrógeno
  • Otras soluciones con acción antimicrobiana

Sin embargo, el uso de ciertos compuestos debe hacerse con precaución, ya que algunos pueden dejar residuos o irritar tejidos si no se enjuagan bien.

Después de la limpieza, también es importante retirar el exceso de humedad. Una forma sencilla de hacerlo es secarlo suavemente con una toalla limpia, sin maltratar las fibras.

El error más común: guardarlo húmedo y sin ventilación

Uno de los errores más frecuentes es dejar el cepillo en un contenedor cerrado o en un lugar donde no pueda secarse al aire. La humedad constante favorece la acumulación de microorganismos y acelera el desgaste de las cerdas.

Por eso, una de las mejores prácticas es colocarlo en posición vertical, dejarlo secar al aire libre y evitar que toque otros cepillos.

Cada cuánto hay que cambiar el cepillo dental

Otro punto clave es el reemplazo frecuente. En general, el cepillo debe cambiarse cada tres o cuatro meses, o antes si las cerdas están abiertas, deformadas o desgastadas.

En personas con problemas bucales, infecciones o alta carga bacteriana, el reemplazo podría hacerse antes. En el caso de los cepillos eléctricos, se recomienda vigilar el estado del cabezal y sustituirlo periódicamente.

Qué hábitos ayudan a mantener el cepillo limpio

Para reducir riesgos, los especialistas recomiendan seguir medidas básicas de higiene:

  • Enjuagar bien el cepillo después de cada uso.
  • Guardarlo en posición vertical.
  • Dejarlo secar al aire.
  • No compartirlo.
  • Mantenerlo separado de otros cepillos.
  • Cambiarlo con regularidad.

Cuidar el cepillo también es cuidar tu salud bucal

La limpieza del cepillo dental suele pasar desapercibida, pero forma parte de una rutina completa de higiene. No basta con usarlo todos los días: también hay que mantenerlo limpio, seco y en buenas condiciones.

La recomendación de los especialistas es clara:

  • Revisar cómo se guarda
  • Evitar la humedad excesiva
  • Reemplazarlo a tiempo puede hacer una diferencia importante en el cuidado de la boca

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