Coahuila
Aumenta el número de mexicanos en albergue de Coahuila que atiende a extranjeros
El Centro para Migrantes Jesús Torres reportò un aumento en la cantidad de mexicanos desplazados o deportados de Estados Unidos que requieren de su apoyo.SALTILLO, Coah. (apro).- Los albergues de migrantes se han convertido en punto de atención para personas desplazadas en México y connacionales deportados por Estados Unidos, afirmó Consuelo Martínez, coordinadora operativa del Centro para Migrantes Jesús Torres en la ciudad de Torreón. Hasta abril del presente año se habían atendido al menos 300 mexicanos, de las más mil 500 personas que llegaron al lugar.
Al cierre del 2025, el albergue atendió a más de dos mil 300 personas de origen extranjero, principalmente de Honduras y Nicaragua, pero la cifra se redujo y se reflejó recientemente la llegada de familias procedentes de estados del sur y centro de México.
“Ha incrementado muchísimo el desplazamiento interno. De hecho, tenemos con estas cifras que el origen de las personas es primero Honduras, Venezuela y México. También vemos la migración inversa, que significa que nos están regresando o repatriando a los mexicanos”, explicó.
Martínez dijo que las personas desplazadas de otras entidades llegan a la zona para ubicar regiones donde hay cosechas y poder trabajar en el campo, principalmente, donde no les piden una formación académica.
Actualmente en la región Laguna es la temporada de cosecha de sandía y melón, por lo que las personas desplazadas de los estados de Guerrero, Oaxaca, Zacatecas y Chiapas, entre otros, llegan con información de las zonas donde pueden trabajar en el norte del país.
En cuanto a la disminución de la presencia de migrantes extranjeros, la coordinadora operativa del albergue puntualizó que la gente que logra llegar hasta el norte del país se siente muy cansada y con pocas esperanzas de poder cruzar al vecino país.
“Esto habla de las políticas migratorias de Estados Unidos que no favorecen y nosotros hemos tratado de dar el apoyo. Ellos traen otro perfil y llegan muy desgastados emocional y físicamente, y hasta económicamente. Llegan totalmente de capa caída y lo primero que hacemos es darle una contención emocional, porque su realidad es otra: no es el migrante que llegaba, descansaba, se recuperaba y seguía; ahorita eso ha cambiado bastante”, afirmó.