Tijuana

Revelan que obispo católico cruzaba de San Diego a burdel exclusivo en Tijuana; es investigado

El reportaje refiere que, al parecer, Shaleta era cliente habitual del centro nocturno llamado Hong Kong Gentlemen´s Club, muy popular en la ciudad fronteriza y ubicado en la calle Coahuila, donde históricamente se han desarrollado los giros negros.  
martes, 24 de febrero de 2026 · 22:13

ENSENADA, B. C. (apro).- Un obispo católico de San Diego, California, es investigado por presunta malversación de fondos y que, además, cruzaba la frontera para acudir de manera regular a un exclusivo burdel ubicado en la zona roja del municipio de Tijuana, Baja California.  

Se trata de Emanuel Shaleta, miembro de alto rango de la Eparquía Católica Caldea de San Pedro Apóstol, quien es investigado por la Unidad de Fraude del Sherif del Condado de San Diego, y cuya historia fue expuesta por un reportaje a cargo del medio de comunicación digital The Pillar, y que ha sido replicado este martes 24 de febrero por la prensa local.  

La investigación, a cargo de un grupo de periodistas católicos que denuncian problemas de la Iglesia, indican que el hombre de 60 años de edad podría haber usado fondos provenientes del alquiler de una propiedad del organismo religioso.  

Al parecer devolvió ese dinero con fondos reservados para caridad, pero faltan más de 427 mil dólares, aunque la investigación indica que podría ascender a 1 millón de dólares.  

Además de esta historia, el reportaje refiere que, al parecer, Shaleta era cliente habitual del centro nocturno llamado Hong Kong Gentlemen´s Club, muy popular en la ciudad fronteriza y ubicado en la calle Coahuila, donde históricamente se han desarrollado los giros negros.  

“Un informe de un investigador privado presentado al Dicasterio para las Iglesias Católicas Orientales informó que Shaleta había cruzado la frontera a altas horas de la noche más de una docena de veces en un solo mes, y sólo redujo esa práctica a ‘un par de veces por semana’ después de que el obispo fuera interrogado directamente al respecto”, apunta el reportaje.  

De acuerdo a los datos, un detective privado observó a Shaleta estacionando su auto en un estacionamiento remoto “específicamente reservado para personas que van al Hong Kong Gentlemen's Club”. 

The Pillar también asienta que dicho establecimiento es señalado por periodistas de derechos humanos como “un burdel donde las mujeres y niñas víctimas de trata son obligadas a trabajar en el comercio sexual”. 

El investigador privado, conforme a la narrativa, vio desde el estacionamiento como el obispo abordaba un vehículo de transporte exclusivo para el club.  

“Vimos su coche aparcado en un estacionamiento exclusivo para clientes de Hong Kong, y lo vimos caminando hasta la frontera y cruzando la frontera, y lo vimos ser recogido por una empresa de transporte compartido de terceros que lleva exclusivamente a los clientes a ese establecimiento”, según el testimonial del detective.  

Como parte del reportaje, el investigador agrega que Shaleta frecuentaba la casa de una mujer con quien compartía una cuenta bancaria; al parecer se conocieron cuando ambos trabajaban para la iglesia en Michigan. 

Luego, cuando Shaleta fue transferida a San Diego, la mujer y sus hijos lo siguieron; ambos tenían acceso sin restricciones a sus hogares, según la historia, además de que “estuvieron juntos por largos periodos”. 

Al parecer Emanuel Shaleta ya había enviado su renuncia a El Vaticano, pero aún no ha sido aceptada. 

 

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