Cooperativa La Cruz Azul
Operativo en planta de Cruz Azul: lanzan explosivo contra reportera y policías agreden a cumunicador
Los reporteros agredidos y la Areproc pidieron a las autoridades del gobierno de Hidalgo la identificación de los elementos policiacos que golpearon a Alejandro Torres, más sanciones con base en la normativa; igualmente, pidieron actuar contra los agresores de Beatriz Flores.HIDALGO (apro) .- Dos trabajadores de medios de comunicación fueron agredidos durante el operativo del 12 de febrero que presidió la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para asegurar la planta cementera de la Cooperativa Cruz Azul en Tula, Hidalgo, que estaba en poder de cooperativistas opositores al grupo que dirige Víctor Manuel Velázquez Rangel.
Durante la cobertura de los hechos violentos registrados en el antiguo poblado de Jasso –hoy renombrado como Ciudad Cooperativa Cruz Azul– el reportero y director del medio local Noticiero Retrovisor, Alejandro Torres Castañeda, fue intervenido de manera violenta por elementos del Mando Coordinado de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH), cuando realizaba una transmisión en vivo sobre las acciones policiales en la planta.
Parte de las acciones quedaron videograbadas, por el contenido que compartía en tiempo real.
“¡Tranquilos, tranquilos! ¿Por qué me hacen eso?”, se escucha decir al comunicador, mientras la cámara pierde el enfoque del plano abierto y, en la caída de la imagen, se aprecian patadas con botas tácticas y se alcanza a ver que la agresión es perpetrada por varios individuos.
“¡Auxilio, la policía me está agrediendo!; soy reportero, soy reportero”, les dice, mientras continúan los golpes.
“Qué se identifique como reportero, entonces”, se escucha decir a una de las voces captadas. Torres Castañeda portaba un chaleco que en la espalda con letras grandes dice: “Prensa”, pero los elementos continuaron con la agresión. “¡Tranquilos, tranquilos, ya me voy!”, les dice al final.
Con base en el testimonio del reportero, al menos una decena de policías lo rodearon, le propinaron golpes, lo despojaron de su equipo de trabajo y sustrajeron la memoria de almacenamiento.
En un segundo hecho, después de que la planta ya había sido asegurada por la Fiscalía mexiquense y tras el ingreso de posibles grupos de choque, personas armadas que se encontraban dentro del inmueble lanzaron un artefacto explosivo de manera directa a donde se encontraba la reportera y directora del medio Presencia Hidalguense, Beatriz Flores González.
La escena también fue captada por la transmisión de Alejandro Torres Castañeda para Noticiero Retrovisor.
El propio reportero narraba que personas dentro acababan de lanzar un explosivo, mientras dos patrullas, una de la policía estatal y otra municipal –ambas bajo el Mando Coordinado– pasaban por esa carretera aledaña al inmueble.
“Hicieron detonaciones; vimos hace rato cuando empezaron a correr hacia arriba que había gente vestida de civil… ¡Ahí va otro explosivo! ¡Aguas, Bety!; ¡Bety…!”, grita el reportero, mientras enfoca el momento en el que el artefacto estalla, justo cuando van pasando tres patrullas más.
“Casi, casi le cae el explosivo a una compañera”, añade, mientras corre hacia donde se encuentra Beatriz Flores, quien le confirma que el proyectil sí alcanzó a darle en la pierna derecha.
“Acaban de ver cómo desde el interior arrojaron un explosivo, que acaba de caer en las piernas, cerca, de una compañera del medio Presencia Hidalguense”, externa en la transmisión.
La revisión médica confirmó que la comunicadora presentó una herida por quemadura.
La Asociación Regional de Profesionistas de la Comunicación (Areproc), la cual agrupa a reporteros, fotorreporteros y videografos de la región Tula-Tepeji, demandó “una investigación profunda, imparcial y exhaustiva para deslindar responsabilidades y sancionar a quienes resulten responsables”.
Denuncian agresión a policías, pero no mencionan a reporteros
El viernes 13, a más de 24 horas de los hechos, la SSPH emitió una tarjeta informativa “respecto a los hechos ocurridos en la planta cementera Cruz Azul”, en la cual afirmó que “se brindó apoyo a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para realizar una diligencia de técnica de cateo” –la Procuraduría hidalguense había dicho un día antes que se trataba de “una diligencia ministerial de restitución” del inmueble, “en acato a lo ordenado por un juez del Estado de México”–.
Tanto la Procuraduría como la SSPH afirmaron que la policía de Hidalgo acudió desarmada, “para evitar que se repitieran antecedentes violentos que tienen relación con esa planta”, añadió la primera instancia, en referencia a decesos (ocho) y lesiones en intentos previos de toma de instalaciones, ocurridos en años anteriores.
Sin mencionar las agresiones contra los reporteros, la Secretaría de Seguridad dijo en su comunicado que “un grupo de personas que se encontraba fuera de la planta agredió a los agentes con cohetones, piedras y armas de fuego, lesionando a un compañero a quienes se le brindaron los servicios médicos”.
También, que “en un segundo evento, los elementos de seguridad fueron agredidos nuevamente con bombas molotov, combustible incendiario, petardos, objetos contundentes y armas punzocortantes, dando como resultado un compañero lesionado por arma blanca, quien fue trasladado al hospital para su atención médica”.
Desde el día previo, la Procuraduría dio a conocer que la Fiscalía mexiquense detuvo y le puso a disposición a 33 personas: 31 acusadas de “desobediencia y resistencia de particulares” y dos más por portación de armas, al encontrarles –según la FGJEM– en posesión de dos fusiles calibre 38.
Los reporteros agredidos y la Areproc pidieron a las autoridades del gobierno de Hidalgo la identificación de los elementos que golpearon al reportero Alejandro Torres, más sanciones con base en la normativa; igualmente, actuar contra los agresores de Beatriz Flores. También, garantía de condiciones seguras para el ejercicio periodístico.