Poder Judicial
FGJCDMX busca imputar a magistrado Rodríguez Chandoquí por violación a 4 años de la denuncia
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX buscará imputar el 29 de mayo al magistrado Pedro Rodríguez Chandoquí por violación. La denunciante, quien teme represalias, relata un proceso revictimizante con cambios de ministerio público y un archivo temporal revertido por amparo.CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Cuatro años después de ser denunciado por violación, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) buscará procesar a Pedro Rodríguez Chandoquí, magistrado del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA); la institución ya lo suspendió temporalmente de su cargo.
El 29 de mayo próximo la FGJCDMX intentará imputar al magistrado durante una audiencia que se realizará en la Unidad de Gestión número 6 del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJCDMX), con sede en el Reclusorio Oriente.
Pese a que Rodríguez Chandoquí ya tenía conocimiento de la denuncia e investigación iniciadas en su contra, y que la audiencia estaba originalmente programada desde marzo, de último minuto designó nuevos abogados, lo que le sirvió para conseguir más tiempo argumentando que su defensa no conocía la carpeta y necesitaba estudiarla.
En entrevista con Proceso Patricia “N”, cuyo nombre fue modificado por motivos de seguridad, afirmó que saber que su agresor será imputado luego de cuatro años de los hechos le genera sentimientos encontrados, teme revivir lo que le ocurrió o de sufrir represalias por denunciar.
“Cuando vi que se iba a dar la audiencia de vinculación, yo no me la creía, creo que me dio mucha felicidad, pero al mismo tiempo es volver a confrontar todo esto; a lo mejor ya lo tengo un poco más superado, pero es nuevamente revivir esos fantasmas, tener miedo, cuidarme de alguna manera en mi identidad, en las personas que son cercanas a mí; al final (es) vivir la incertidumbre y la expectativa de que yo no sé qué vaya a pasar y que, ojalá, rogando a Dios que este señor no me vaya a hacer nada o no le vaya a hacer nada a mi familia”, expresa.
“Es duro (mi caso) porque la justicia siento que llega más tarde. Me siento como si ya lo hubiera ido trabajando y, de repente, otra vez se abre”.
Patricia fue agredida sexualmente en 2022 y desde entonces ha tenido que enfrentarse a un sistema de procuración de justicia que, por una u otra razón, ha retrasado el inicio del proceso revictimizándola cada vez que tiene que contar nuevamente lo que le ocurrió.
Toma horas denunciar
El febrero de 2022 Patricia denunció a Pedro Rodríguez Chandoquí, entonces secretario de acuerdos de la Presidencia del TFJA, encabezada por Rafael Anzures.
Ella y el ahora magistrado se conocieron en 2019 durante un foro académico organizado por la Facultad de Derecho de la UNAM al que ella acudió como alumna de dicha escuela para obtener información útil para su tesis.
En aquel momento Rodríguez Chandoquí era maestro de la Universidad Iberoamericana y participó en el foro de la UNAM como ponente, con el tema del Estado y la corrupción.
Patricia le realizó diversas preguntas sobre el tema como parte de la investigación que realizaba para su tesis, y al finalizar el foro el ponente se le acercó para ofrecerle asesoría académica.
“Se acercó en modo amigable y con el paso del tiempo seguimos en contacto, me decía que yo era su amiga, que me admiraba mucho y que inclusive yo me parecía mucho a él cuando sus tiempos de estudiante. Empezamos a salir a comer una o dos veces cada mes o cada tres meses y platicábamos de cómo estábamos, de lo que estábamos haciendo”.
Para Patricia todo parecía una relación cordial entre colegas y afirma que en esos años Rodríguez Chandoquí nunca le hizo ningún comentario que le alertara de que tuviera otras intenciones con ella.
En febrero de 2022, cuando él la invitó a comer a su casa, ella aceptó, pues no sospechaba de ningún riesgo e incluso llevó un libro autoría de su agresor para que lo firmara.
“En sus mensajes me deseaba que me fuera bien, me decía que pensaba que era una abogada muy preparada y que me iba a apoyar, era más una relación de amistad y en ningún momento me refirió o me hizo algún comentario de tipo sexual ni intentó tener un acercamiento en otro sentido, no conoció a mi familia, aunque sí llegamos a hablar los dos de nuestras familias”, relata.
“Acepté su invitación en el departamento donde él vivía, después de que comimos me ofreció dos caballitos de tequila y en ese momento yo me empecé a sentir como anestesiada y le dije que ya me quería ir a mi casa, fue cuando él trató de besarme a la fuerza y empezamos a forcejear, le dije que yo lo admiraba mucho, pero que yo no podía hacer eso y él me dijo que era un humano y que lo viera como tal, fue cuando me llevó a su cuarto, yo sentí que ya no podía salir de ahí porque tenía miedo y me sentía anestesiada”.
Como parte del forcejeo que hubo entre ambos el funcionario federal rompió el cinturón que Patricia llevaba en su vestido, mismo que forma parte de las pruebas que la FGJCDMX tiene en su contra.
Después de agredirla sexualmente Rodríguez Chandoquí ofreció llevarla al Metro más cercano para que pudiera regresar a casa.
“Cuando salimos yo le pregunté si ya había hecho algo así con otra persona y me dijo así, como muy natural, que pues él solamente lo hacía con chicas egresadas, no sé si para deslindarse de la responsabilidad por si llegara a pasar algo se aseguraba de que no fueran estudiantes”, comenta Patricia.
Le hablé a una amiga, le conté lo que me había pasado y ella fue por mí al Metro. Al día siguiente me animó a denunciar, llegamos como al mediodía a la Fiscalía y nos hicieron esperar un montón, fácil unas siete horas porque fue hasta las siete de la noche que apenas me estaban tomando la declaración, me llevaron al búnker, me pasaron con la médico legal, ellas me decían que los detalles eran importantes, pero ya era muy tedioso por las horas que llevaba esperando ahí en la fiscalía.
Pasadas las 00:00 horas le hicieron una prueba de química sanguínea para ver si había sido drogada. Sin embargo, como pasaron más de 24 horas después de la agresión, sus análisis salieron limpios.
La médico legal que la examinó reportó que no vio rastros de agresión sexual, pese al cinturón roto; dijo que no encontró rastros seminales porque su agresor utilizó condón, pero la perito en psicología determinó que la joven tenía estrés postraumático, por lo que la canalizó al Hospital Psiquiátrico “Fray Bernardino Álvarez” para ser evaluada y recibir terapia.
En el hospital Psiquiátrico la primera doctora que atendió a Patricia le prescribió ansiolíticos y otros medicamentos para ayudarla, también ordenó la realización de otras pruebas y la canalizó al Centro de Apoyo a Víctimas.
Sin embargo, cada vez que tiene que acudir al Centro de Apoyo o a sus citas en el Psiquiátrico debe contar nuevamente todo lo que le ocurrió, pues cambian constantemente los médicos que la atienden.
“Ha sido revictimizante estar contando la misma historia cada vez que vas al centro porque te vuelven a preguntar qué pasó”, reconoció.
Desde su agresión Patricia cortó toda comunicación con Rodríguez Chandoquí, lo eliminó de redes sociales y lo bloqueó, pero él siguió buscándola actuando como si nada hubiera ocurrido.
El día de los hechos le envió mensajes preguntándole cómo había llegado a casa y si se encontraba bien, pero ella no le respondió y lo bloqueó. Ahora esos mensajes forman parte de la carpeta de investigación iniciada contra el magistrado.
“La psiquiátra a veces me decía que la actitud de mi agresor era normal de que él pensaba que no había pasado nada porque yo le comenté que él estaba tratando de buscarme pues me mandaba solicitudes de amistad o intentaba mandarme mensajes, pero yo los bloqueaba y ella me decía que era una reacción normal en los depredadores pensar que no hicieron nada”, explica.
Además, a veces era extraño ir a mis citas porque la doctora me decía que tenía no sé cuántos trastornos y que me iban a hacer exámenes. Llegó un momento en que para mí fue desgastante porque tenía que estar yendo cada mes o cada dos meses y era estar recordando además de lidiar con esto de que si tenía o no trastornos.
Mientras, en la Fiscalía la investigación ha cambiado de Ministerio Público en cuatro ocasiones.
“Cada vez que íbamos a la Fiscalía, cada mes o dos veces por mes, a veces no encontraban la carpeta y nos pedían que regresáramos más tarde o nos decían que la cambiaron de Ministerio Público y teníamos que buscar al nuevo MP, preguntarle, que nos comentara que no la había leído o estudiado y que regresáramos en otro momento y así vuelta y vuelta”, refirió.
En 2024 Rodríguez Chandoquí dejó de ser asesor de la presidencia del TFJA y recibió su nombramiento como magistrado, ese mismo año la investigación fue archivada temporalmente por falta de pruebas.
“Yo siento que cuando lo hicieron magistrado sí influyó para que la investigación se estuviera aplazando y cambiando de MP, incluso en 2024 ordenaron enviarla al archivo temporal porque no había elementos de prueba y en la audiencia del archivo yo hablé con el juez y le dije que soy abogada y que al estar viviendo esto de primera mano, lo que yo quería era justicia, le dije: ‘No puedo creer que, porque dicen ustedes que solamente tenemos una prueba psicológica, entonces no hay delito’”, explica.
El equipo de asesoría victimal que la acompaña, conformado por la profesora de género de la UNAM Brenda Hernández Arana y los abogados Osiris Becerril y Mariana Sierra la convencieron de no claudicar e impugnar la decisión, por lo que el caso llegó al juicio de amparo donde la justicia federal ordenó reabrir el asunto y citar a audiencia de imputación.
Me ha costado mucho volver a confiar en las personas, en los hombres, inclusive en mis amigos, mi papá, en cualquier otra persona, paro cuando fue la audiencia del archivo yo pensé ‘bueno, lo intenté, si este señor cree que no estoy diciendo la verdad, pues ya, lo suelto’, porque yo ya estaba desgastada del psiquiatra, del Centro de Víctimas, porque muchos chiquitos que han sido abusados también van y ver eso duele mucho.
Pese al costo emocional, Patricia espera que con su caso otras posibles víctimas de Rodríguez Chandoquí se animen a denunciarlo, pues afirma que, por el cargo que ocupa, seguramente otras mujeres temen no recibir justicia o ser afectadas laboralmente si intentan evidenciarlo.
Suspensión del magistrado
Derivado de este caso, el magistrado Pedro Rodríguez Chandoquí fue suspendido de su cargo durante un mes pues Patricia “N” solicitó al TFJA investigar si ha cometido violencia laboral o sexual contra sus colaboradoras en la institución.
Fuentes del tribunal confirmaron a Proceso que hasta el momento el magistrado presidente, José Ramón Amieva Gálvez no ha sido notificado formalmente de la audiencia inicial que se realizará el próximo 29 de mayo, pese a que así fue ordenado por el TJCDMX.
Asimismo, debido a que Patricia solicitó por escrito a la Junta de Gobierno y Administración del TFJA investigar al magistrado para saber si ha cometido alguna conducta de violencia laboral o sexual con sus colaboradoras, el expediente ya fue abierto y Rodríguez Chandoquí fue suspendido precautoriamente de su cargo durante un mes.
Como parte de la investigación, el TFJA prevé entrevistar en los próximos días al personal que tiene contacto con el magistrado para determinar si ha cometido alguna conducta que les afecte.
En tanto, la titular de la Comisión de Género, la magistrada Zulema Mosri ha atendido a Patricia y los colectivos que la acompañan para informarle sobre la investigación que solicitó iniciar.