Mezquitic
Grupo armado irrumpe en comunidad wixárika de Mezquitic; pobladores se declaran en alerta máxima
De acuerdo con un pronunciamiento público de comuneras y comuneros, hombres armados ingresaron desde Nayarit e instalaron campamentos en al menos seis puntos de la comunidad.GUADALAJARA, Jal. (apro).– Habitantes de la comunidad wixárika de Taatikie, San Andrés Cohamiata, en el municipio de Mezquitic, se declararon en alerta máxima ante la incursión de grupos de la delincuencia organizada que, según denunciaron, operan desde hace dos semanas en su territorio.
La comunidad es uno de los principales centros ceremoniales y políticos del pueblo wixárika en la Sierra Madre Occidental. Ubicada en el municipio de Mezquitic, en el extremo norte de Jalisco, se encuentra en una zona de difícil acceso, a unos mil 950 metros sobre el nivel del mar. Con una población aproximada de mil 300 habitantes, es una de las cabeceras tradicionales de esta nación indígena: alberga el Tukipa —su centro ceremonial— y es sede de las autoridades tradicionales, que mantienen un sistema de gobierno autónomo reconocido por el Estado. Desde Guadalajara, el trayecto implica recorrer entre 400 y 450 kilómetros por carretera —hasta 10 horas de viaje—, con un tramo final de terracería que dificulta el acceso, sobre todo en temporada de lluvias.
De acuerdo con un pronunciamiento público de comuneras y comuneros, hombres armados ingresaron desde Nayarit e instalaron campamentos en al menos seis puntos de la comunidad. Los propios pobladores aseguran que se identifican como integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación y que han advertido que permanecerán en la zona.
La presencia de estos grupos ya derivó en amenazas y despojos contra autoridades tradicionales. Un habitante, que solicitó el anonimato por temor a represalias, relató que el delegado comunal fue citado por hombres armados y obligado a entregar dinero.
“Sabemos que nosotros como pueblos originarios nos regimos bajo usos y costumbres, siempre exigiendo e implementando la paz en la comunidad. Nuestro trabajo nada tiene que ver con la gente armada. Es una situación muy lamentable. Ya amenazaron a nuestro delegado comunal: lo citaron, le quitaron dinero, y no queremos que esto pase a otras autoridades”, dijo el residente de San Andrés Cohamiata.
Ante el avance de la inseguridad, la comunidad envió oficios a la presidenta Claudia Sheinbaum; al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus; al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para solicitar el despliegue de la Guardia Nacional y de corporaciones estatales.
Sin embargo, hasta ahora —según los denunciantes— no hay una respuesta efectiva.
“No hemos tenido una respuesta contundente. A estas fechas ya hay amenazas contra las autoridades y contra toda la comunidad, contra comuneras y comuneros”, apuntó un habitante de Taatikie San Andrés Cohamiata.
Las autoridades tradicionales emitieron un pronunciamiento y realizaron una protesta pacífica desde sus localidades para exigir la intervención de los tres niveles de gobierno. Advirtieron que la permanencia de los grupos armados incrementa el riesgo de violencia en la región norte de Jalisco.