Julio Scherer Ibarra

Ni venganza ni perdón: el libro de Julio Scherer Ibarra que sacudirá al poder

En Ni venganza ni perdón (Planeta 2026) Julio Scherer Ibarra relata desde dentro cómo se ejerció el poder en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador: decisiones, lealtades, intrigas y control. Un testimonio incómodo que busca dejar memoria del ejercicio del poder en México.
sábado, 7 de febrero de 2026 · 05:00

CIUDAD DE MÉXICO (apro).-El exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, publicará el próximo 11 de febrero el libro Ni venganza ni perdón, una obra que promete abrir un debate profundo sobre el ejercicio del poder en México, la fragilidad de las lealtades políticas y el costo de la cercanía con el Presidente de la República.

Escrito junto con el periodista Jorge Fernández Menéndez, el libro reconstruye desde dentro la relación personal y política entre Scherer Ibarra y Andrés Manuel López Obrador, una cercanía forjada durante años de oposición y consolidada en los primeros años del sexenio, cuando el autor se convirtió en una de las figuras clave del proyecto gubernamental.

Desde su prólogo, el libro fija el tono: no es un ajuste de cuentas ni un ejercicio de autoexculpación, sino un testimonio sobre cómo el poder transforma vínculos, impone silencios y convierte la proximidad en estigma. “La cercanía es un privilegio, pero también es una condena”, escribe Scherer Ibarra al reflexionar sobre las amistades con los hombres públicos y el precio que suelen exigir.

Ni venganza ni perdón narra el tránsito de una relación basada en la confianza y la fraternidad hacia un distanciamiento marcado por la intriga y la persecución. El autor sostiene que el quiebre no fue accidental, sino consecuencia de una lógica de poder que no admite independencia ni tolera cercanía sin sometimiento. En ese contexto, cobra un lugar central la advertencia que López Obrador le habría hecho antes de su salida del gobierno: “Cuando salgas del gobierno, irán contra ti”, una previsión que —según el libro— se cumplió con precisión.

López Obrador y Scherer Ibarra.
Fotografía: Octavio Gómez.

El volumen documenta cómo, tras su renuncia, se activaron ataques desde distintos frentes del propio aparato estatal, desatando una persecución jurídica y mediática que, aunque no prosperó en los tribunales, dejó una huella en el espacio público. La Fiscalía General de la República, encabezada por Alejandro Gertz Manero, aparece retratada como un instrumento de presión política más que como un órgano autónomo de justicia, dedicada a fabricar delitos para satisfacer intereses personales.  

A ese frente se sumó —según el relato— una ofensiva mediática sostenida en filtraciones de la propia fiscalía y amplificada por la ambición de voceros y operadores dispuestos a erosionar reputaciones y a extender el castigo al entorno familiar del autor. “Los ataques llegaron disfrazados de justicia”, se lee en el texto, que insiste en que ninguna de las acusaciones prosperó, pero que el daño simbólico ya había sido causado.

El libro también aborda el papel de los radicales internos del movimiento, incapaces —según el autor— de tolerar la cercanía genuina entre Scherer Ibarra y el Presidente, y que habrían visto en su salida una oportunidad para promover su caída. En ese proceso, la lealtad se transforma en sospecha y la autonomía en motivo de castigo.

Más allá del impacto inmediato que provocará su publicación, Ni venganza ni perdón se perfila como uno de los documentos políticos más relevantes para entender el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. No se trata solo del relato de un exfuncionario, sino de la mirada de quien fue pieza clave en la construcción legal y política del proyecto de gobierno.

Julio Scherer Ibarra.
Fotografía: Especial.

El valor del libro radica en su posición de enunciación: Scherer Ibarra no fue un observador externo ni un crítico posterior, sino un actor central que participó en decisiones estratégicas, negociaciones delicadas y conflictos internos que marcaron el rumbo del gobierno.

Entre los capítulos del libro también destacan episodios sensibles del sexenio como la creación de la Guardia Nacional, la relación con la Suprema Corte y el entonces ministro presidente Arturo Zaldívar, el manejo político de la pandemia, el atentado contra Omar García Harfuch, el caso del general Salvador Cienfuegos.

Un capítulo particularmente significativo está dedicado a Proceso y a los periodistas, así como al vínculo histórico entre López Obrador y Julio Scherer García, fundador de esta casa editorial, lo que añade una capa simbólica y política a la narración del poder y sus lealtades

Publicado por Editorial Planeta, Ni venganza ni perdón se presenta como un ejercicio de memoria frente a la polarización. No busca absolver ni condenar, sino dejar constancia de una experiencia que, en palabras del autor, funciona como advertencia: la radiografía de un sistema político que castiga la independencia y premia la sumisión.

En un país donde la narrativa oficial suele ser impuesta como dogma, Scherer Ibarra apuesta por la palabra como resistencia. “Contar es resistir”, plantea el texto con una idea que atraviesa todo el libro: mientras la historia arda, habrá memoria.

Jorge Fernández Menéndez.

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