Venezuela

Migrantes venezolanos reviven sueños de regreso, pero los frena la incertidumbre económica

La captura de Maduro abre una posibilidad inédita de retorno para miles de migrantes, aunque, confiesan, tienen dudas sobre la estabilidad, los salarios y el desarrollo de la intervención extranjera.
domingo, 4 de enero de 2026 · 07:00

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La extracción del presidente venezolano, Nicolás Maduro, tras una operación militar de Estados Unidos, reconfiguró de inmediato las conversaciones políticas entre comunidades de migrantes venezolanos fuera del país, desde distintos puntos de América Latina y Europa. La noticia activó preguntas sobre un posible retorno, la viabilidad de una transición política y el papel que asumirá Washington en el escenario posterior a la salida del mandatario.

Entre migrantes venezolanos, la posibilidad de volver a Venezuela —descartada durante años— comenzó a plantearse nuevamente, aunque sin traducirse en decisiones inmediatas.

En la Ciudad de México, María —migrante venezolana que reside actualmente en la capital y quien solicitó el uso de un nombre ficticio para no dar a conocer su identidad real— explicó en entrevista con Proceso que la noticia comenzó a circular desde temprano entre sus compatriotas. La captura de Maduro le generó una reacción ambivalente: “A la vez bien, porque creo que ya se va a quitar la corrupción, pero a la vez mal porque no sé qué ocurrirá, no tengo nada claro, esto tardó demasiado, no sé si debió ser así”.

Aun así, añadió: “Gracias a Dios, que por lo menos salió ese hombre ya de allá”.

El anuncio tuvo un efecto inmediato en su entorno familiar, pues relató que, tras conocerse la intervención, sus familiares en Venezuela le propusieron regresar al país, pero con dos hijos que mantener y “nada de plata en el bolsillo”, ella prefiere esperar a que el panorama se aclare. Sobre todo, centró sus expectativas en el terreno económico: “Ahorita en Venezuela el sueldo es muy bajito, no alcanza; estoy esperanzada en que eso puede cambiar. Hasta no ver, no creer”.

Migrante venezolano de paso en la CDMX. Foto: Pedro Anza / Cuartoscuro

A sus ojos, la noticia abrió una posibilidad inédita: “Tengo muchos años pensando que en mi país las cosas son como son y no van a cambiar. Es la primera vez que se me ocurre que puede pasar algo diferente”.

En Colombia, Raúl siguió las noticias junto con su familia, integrada por cinco migrantes venezolanos: “Me sorprendió despertar con eso; era algo que ya había visto en las noticias como una advertencia. Decían unos que era inminente, pero la verdad ni yo ni mi familia pensamos que iba a ser cierto. Verlo en las pantallas, en el celular, la tele, es como una fantasía”.

Raúl explicó que la reacción inicial fue positiva, pero pronto se transformó en preocupación por quienes permanecen en Venezuela: “A nosotros nos cayó al principio muy bien la noticia, pero después nos entraron dudas, mucha preocupación por nuestros seres queridos que siguen en Caracas”.

Señaló que dejó a su madre en el país sudamericano y que, hasta ahora, el regreso había sido descartado. “Desde aquí intento ayudarla, pero ya no puedo regresar, o eso pensaba; ahora no sé si podré verla pronto, eso me emociona”, expresó.

Sin embargo, descartó un retorno definitivo en el corto plazo. “No he considerado regresar a vivir a Venezuela. No creo que la situación se componga pronto, eso sería aún más increíble; en mis sueños, sólo ahí puedo pensar en eso”.

Desde Venezuela, la periodista Luna Perdomo, especializada en migración y derechos humanos, explicó que reacciones similares se han repetido entre comunidades venezolanas que viven fuera del país desde hace años. En entrevista, señaló que ha hablado con migrantes en Colombia y España, que observan la captura de Maduro como una posibilidad de cambio largamente postergada, asociada sobre todo a condiciones materiales de vida.

“Esperan principalmente que la economía mejore para poder regresar a su país”, dijo, y recordó que el salario mínimo en Venezuela ahora equivale aproximadamente a 0.44 – 0.50 dólares mensuales.

Perdomo subrayó que la expectativa de volver no se limita a un relevo político: “Es la posibilidad de que ellos puedan regresar a Venezuela y estar en su país, estar muchos con su familia, emprender sus negocios, poder trabajar y ganar un salario digno”.

 

Desconfían de Estados Unidos

Más allá de la salida de Maduro, entre los migrantes persiste una desconfianza hacia el papel de Estados Unidos. María expresó reservas sobre la intervención encabezada por el presidente Donald Trump.

“Ese hombre afectó a muchos venezolanos al impedir que podamos llegar a buscar un buen futuro, yo iba por mi cita de CBP One y este sujeto echó todo para atrás, derrumbó muchos esfuerzos de mi gente. Yo vi cómo caían esas ilusiones”, recordó.

Sobre el nuevo escenario, añadió: “Lo que pienso de Trump ahora es agridulce, quisiera que mi país sea gobernado por venezolanos. Ni tan tan, ni muy muy”.

La opinión de Raúl no es muy distante: “No tengo nada en contra de Donald Trump, pero sí tengo cero confianza en Estados Unidos. Esto no es un acto humanitario, algo quieren”.

Durante la madrugada del 3 de enero de 2026, fuerzas de Estados Unidos realizaron una operación militar en Venezuela, horas después, el gobierno estadunidense confirmó la captura del presidente venezolano y de su esposa, Cilia Flores, así como su traslado fuera del país.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que la operación fue ejecutada por fuerzas especiales y recursos de inteligencia. Por su parte, el gobierno venezolano denunció una intervención militar extranjera y declaró estado de conmoción.

Para los migrantes venezolanos, la detención de Maduro no representa un desenlace, sino la apertura de un periodo de incertidumbre. El regreso aparece como una posibilidad por primera vez en años, pero sigue atravesado por la cautela, la experiencia acumulada de crisis previas y la desconfianza frente a una intervención extranjera cuyo alcance aún no está claro.

Comentarios