Octavio Paz
La figura de Octavio Paz en 111º aniversario de su natalicio
En la casa-museo “Marie José y Octavio Paz” se realizó una conferencia-homenaje al poeta Octavio Paz, único Premio Nobel de Literatura de México.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con un largo aplauso en el marco del 111 aniversario del que fuera su natalicio y participación del gremio cultural, se rindió una conferencia-homenaje al poeta Octavio Paz, único Premio Nobel de Literatura (1990) en México.
El acto fue efectuado la tarde-noche de este 31 de marzo en la casa-museo “Marie José y Octavio Paz”, ubicada en la colonia Tacuba, recinto que resguarda el patrimonio del poeta y de su esposa, Marie José Tramini.
En el “Patio El presente es Perpetuo” de dicha casa-museo inaugurada en 2023, Beatriz Rojas, directora general del DIF de la Ciudad de México (institución primaria que resguarda el legado de Paz y su esposa), destacó la colaboración institucional con la Secretaría de Cultura, mediante el INBAL y el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) para continuar con el legado de Paz en la casona conocida popularmente como “La perulera”.
Después, la ensayista y narradora Verónica Volkow, la escritora y especialista en la obra de Octavio Paz y Carlos Fuentes, Lylvia Soto, y el poeta Cuitláhuac Quiroga (en ese orden), recordaron la influencia de Paz en la literatura contemporánea, su impacto poético-ensayístico en México y el mundo, y su pensamiento crítico para explorar la vigencia de su obra.
En su turno Wolkow dijo sentir un “honor” el haber sido convocada, y en seguida aseveró:
“Paz asume la tradición de los grandes poetas modernos y la lleva a su más reciente hito mediante una nueva y poderosa síntesis intelectual, de sus antecesores lleva los pabellones de armas, lleva a la posicional decimonónico de los poetas modernos una lúcida vertiente lógica…
“Quizás habría que decirse que lo particularmente poderoso y novedoso en Paz como poeta moderno es su diálogo tanto poético como ensayístico con el discursos dominantes de su tiempo, diálogo en el que nunca borra la presencia y estudios serios de estos saberes pero nunca se deja borrar como poeta bajo el gran peso de los monopolios sistémicos, Paz mantiene consciente y militantemente viva la alternativa de la tradición de la poética crítica a la que se subscribe, la poesía tiene su propia tradición crítica que le viene no del pensamiento racional si no de esa revolución de la sensibilidad que fue el romanticismo, la poesía tiene su propia línea de lúcida rebeldía donde Paz conscientemente se alía”.
Lylvia Soto, por su parte, leyó lo que llamó su ‘meditación’ titulada “La palabra sendero o la escritura analógica en la poesía de Paz”, basada en ‘El mono gramático’, ‘Vuelta’ y ‘Pasado en claro’, que incluyen motivos de reflexión constante de temas que el Nobel abordó desde los principios de su obra como la historia, el tiempo, el ser del hombre, el lenguaje como testimonio de su realidad, y el ‘poetisar’ como revelación de nuestro ser original, sobre lo cual abordó:
“Representan también una ampliación de la tercera pregunta formulada en ‘El arco y la lira’: ‘¿cómo se comunica el decir poético?’, al hablar de Paz no podemos acudir a nociones como progreso, etapa o evolución, su obra no representa un desarrollo lineal, es siempre es una ampliación, constante profundizar, para Paz el hombre es perene deseo de trascendencia y el poema el signo más puro de ese trascenderse”.
Más tarde le tocó el turno a Cuitláhuac Quiroga, quien recordó que más que ponencia su texto fue una “nota emocional”, y en seguida leyó:
“Es mi opinión que una parte de la poesía de Paz que se ha integrado a nuestro canon resistió el mar proceloso de los debates y astringencias ideológicas, no obstante los reparos del propio autor de omitir ciertos poemas que le resultaban de un lenguaje tributario, de totalitarismos y dictaduras. Este acompañamiento del poema social y el arte poético lo seguirían toda su vida productiva, sus herencias de padre y abuelo, luchadores sociales, calan hondo y cobran vida en su propia experiencia cerca de los campesinos y gente sencilla”.
Y culminó aseverando que el intelectual del siglo XX, cuya participación en la vida política del país fue necesaria, convirtió a la vida mexicana en eje vertebral recordando ‘Árbol adentro’, y aseverando “su obra como revolucionaria, la revolución de Paz es poética, es en la poesía y palabra donde reside su poder”:
“Hoy son tantos los muertos en este país que no alcanzarían los poemas, pero es necesario para la salvación de nuestras almas, si es que ello es posible tenerlo en cuenta cuando la historia de nuestro presente se convierta en poesía, que vuelen las sillas que sean necesarias, en algún lugar de nuestra sensibilidad aparecerá Paz para darnos ánimos”.
El acto continuó en un segundo momento con música en vivo y una lectura poética a cargo de Manuel Becerra, Mariana Bernárdez, Hernán Bravo Varela, Fernando Carrera, Fabián Espejel, Vanessa Fens, Mariana Pérez, Jorge Rave, Beatriz Saavedra y Martín Paz, con Leticia Luna como moderadora.