Buena Vista All Stars
Buena Vista All Stars, gala de música cubana en el Auditorio Nacional
Todo los Buena Vista All Stars se unían a los filos del escenario en reverencias y gratitudes, recibiendo marejadas de aplausos de los presentes tras casi dos horas del emotivo espectáculo nombrado “Una Noche en La Habana”.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La agrupación Buena Vista All Stars cerró la gira de su espectáculo “Una Noche en La Habana” este miércoles 11 de diciembre en el Auditorio Nacional, sobrevolando las nostalgias para agasajar a su público en una gala sonora de música cubana.
El concierto reunió en escena a Ibrahim Ferrer Jr., hijo heredero de Ibrahim Ferrer Planas (1927-2005), quien fuese cantante del Buena Vista Social Club, así como las figuras memorables de Barbarito Torres, miembro original del grupo pionero y el director musical Demetrio Muñiz.
La agrupación Buena Vista All Stars cerró la gira de su espectáculo “Una Noche en La Habana” en el @AuditorioMx, sobrevolando las nostalgias para agasajar a su público en una gala sonora por la música cubana. #BuenaVistaAllStars ?????? pic.twitter.com/rUrUXViXau
— Proceso Cultura (@ProcesoCultura) December 12, 2024
En un formato íntimo se edificó el recital con un selecto público, aclamando desde los primeros pasos al Buena Vista All Stars dando acordes a “Bruca maniguá”. Así saludó Ibrahim Ferrer Jr. a su gente:
“¡Buenas noches, México! Esto es Buena Vista All Stars, los de ayer, los de hoy y los de siempre. Es una noche maravillosa”.
Los reunidos aplaudieron fervorosamente dándose paso veloz a los ritmos de “Amor verdadero” y el romance de “¿Cómo fue?”, bolero cuya autoría es del músico cubano Ernesto Duarte Brito (1922-1988) y que alcanzó la fama con la interpretación de Benny Moré (1919-1963).
La celebración fue amenizada con buen sentido del humor en diálogos entre Ibrahim Ferrer Jr. y el maestro Demetrio Muñiz, atrapando los elogios de la audiencia. Acudió a la cita un público mayoritariamente adulto, sin faltar adolescentes en un ambiente familiar disfrutando de “El carretero”, “Chau tristeza” y “Lágrimas negras”.
Desapareció unos instantes Ibrahim para una sesión a cargo del ensamble del Buena Vista All Stars. “Queremos hacer este paréntesis, para hacer pequeños guiños, pequeños homenajes a otros géneros”, expresó el director Muñiz, cautivando en “Machado’s Blues” con la trompeta de Manuel Machado.
El show fue aderezado al laúd de Barbarito Pérez, el piano de Sergio Fernández, la batería de Eduardo Ramos, las congas de Roberto Vizcaino, el trombón de Amaury Pérez y el bajo de Dariel Piquero, así como las voces de Ángel Aguiar y Amanda Gaviria.
La producción relució en proyecciones de estilo cinematográfico, brillaban en mosaicos artísticos de La Habana atrapando las miradas.
Visiblemente conmovido, tomó palabra el amable y sonriente director Muñiz:
“En este teatro soñado por cualquier artista, para mí es el escenario más importante de Latinoamérica, el Auditorio Nacional de México. Tenemos la suerte en el público unos mexicanos maravillosos”.
Hechizó Amanda Gaviria en cánticos a “Piel canela”, “Quizás, quizás, quizás” y “Clocks”, en arreglos instrumentales en sabor cubano especialmente para la rola original de la banda británica Coldplay.
A su vez Ángel Aguiar vocalizó una serie de clásicos resonando “La música cubana” y “Échame a mí la culpa”. En un manto de lucecillas de celulares se iluminó “Chan Chan”, canción de son compuesta por el insigne músico cubano Compay Segundo (1907-2003).
Retronó a escena Ibrahim Ferrer Jr. para el cierre dorado considerando “El cuarto de Tula” y “Candela”, en incandescente bailongo de los seguidores en los pasillos del recinto, observándose bailarines danzando en la tarima.
Todo los Buena Vista All Stars se unían a los filos del escenario en reverencias y gratitudes, recibiendo marejadas de aplausos de los presentes tras casi dos horas del emotivo espectáculo nombrado “Una Noche en La Habana”.