Chihuahua
Agentes de EU fallecidos en Sierra Tarahumara realizaban entrenamiento: Fiscal de Chihuahua
De acuerdo con testigos el vehículo donde viajaban los agentes estadunidenses derrapó, cayó por un barranco y estalló. Hasta ahora no ha concluido el peritaje.CHIHUAHUA, Chih. (apro).- Los agentes del Consulado de Estados Unidos que fallecieron en un presunto accidente en la Sierra Tarahumara la madrugada del domingo, realizaban labores de capacitación por una colaboración permanente entre las autoridades binacionales y de manera paralela había un operativo para asegurar un narcolaboratorio, aclaró el fiscal general del estado, César Jáuregui Moreno.
Fallecieron también dos oficiales capacitadores-instructores de la Embajada de Estados Unidos, que se encontraban haciendo labores de entrenamiento en el intercambio que tienen generalmente con las autoridades norteamericanas.
El domingo, alrededor de las 2 de la madrugada, los agentes viajaban en un convoy junto con el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Pedro Román Oseguera Cervantes; el agente de la misma corporación, Manuel Genaro, Méndez Montes y dos escoltas de los funcionarios. Eran cinco vehículos que viajaban juntos y el de ellos iba adelante. Los escoltas tienen contusiones, pero están fuera de peligro.
De acuerdo con los testigos, el vehículo derrapó, cayó por un barranco en el municipio de Morelos (en su límite con el municipio de Guachochi), y estalló. Hasta ahora no han concluido el peritaje, sin embargo, no descartan el contexto en el que ocurrió el accidente, con fuerte presencia del crimen organizado.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló hoy en la Conferencia Mañanera, que solicitarían información al gobierno de Chihuahua por la presencia en operativos de campo de los dos agentes de seguridad estadounidense, para ver si se violó la ley en esa materia.
Hoy, Jaúregui Moreno aclaró que los agentes de Estados Unidos no participaron en el operativo que resultó en el aseguramiento de un narcolaboratorio en el municipio de Morelos.
“Ella tiene razón, jamás se informó que hubiera agentes americanos en el operativo, porque no había agentes norteamericanos en el operativo que condujo al aseguramiento del narcolaboratorio, quizá de los más grandes que se hayan localizado. En ese operativo participaron agentes de la Agencia Estatal de Investigación y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), aproximadamente 40 cada uno y sólo había elementos para el aseguramiento”.
Sin embargo, ayer en rueda de prensa, el fiscal dio a conocernos los decesos e informó que el accidente ocurrió “cuando regresaban del operativo de destrucción de laboratorios clandestinos en el municipio de Morelos”. Ahí también dijo que los agentes se encontraban en “labores de entrenamiento en el marco del intercambio que se tiene generalmente y en forma normal, con las autoridades norteamericanas”.
Los agentes norteamericanos realizaban labores de capacitación, por un intercambio permanente entre ambos gobiernos, atestiguado por el gobierno federal, detalló Jáuregui Moreno hoy desde Ciudad Juárez, donde instalaron la Mesa de Seguridad para atender ese tema.
“Por ejemplo, el programa Se busca, que constantemente venimos aquí y fijamos objetivos prioritarios, en ambos lados de la frontera, fijamos carteleras (…) ambos países tratamos de capturar esos objetivos y eso supone intercambio de información y capacitación. Pero bajo ninguna circunstancia, ni que nosotros podamos operar en territorio de Estados Unidos ni ellos puedan elaborar labores de operación de este lado de la frontera”, detalló.
La capacitación que en esta ocasión realizaban los agentes estadounidenses en la sierra de Chihuahua, fue en manejo de drones y otras tácticas a los elementos estatales, porque son gente con experiencia en el uso de ese tipo de aparatos. “Trabajan directamente en la embajada de Estados Unidos, como lo señaló el embajador (Ronald Johnson)”.
Mientras se realizaba el operativo, aseguró Jáuregui, los agentes estadounidenses se encontraban en labores de capacitación, a unas 8 o 9 horas de la zona del operativo.
“Estoy recabando los detalles para rendir informe a la Presidencia de la República, a la Secretaría de Seguridad Pública federal y a las dependencias federales involucradas en esto, para que tengan conocimiento de cómo se realizó el operativo”, informó el fiscal.
El funcionario estatal aseveró que el director de la AEI y su personal, se encontró con los agentes estadounidenses cuando regresaban del operativo, por eso viajaban juntos. “Se dio por hecho que habían participado en el operativo. A mí me informan a las 2 de la mañana (…) El embajador ayer, por eso señaló el tipo de agentes de la embajada que se trataba, eran agentes instructores. Tenemos intercambio permanente”, insistió.
Jáuregui Moreno dijo que en la zona donde ocurrió el siniestro, opera el grupo de La Línea, brazo armado del cartel de Juárez, por lo que tendrán que valorar toda la información que tienen, con lo que puedan atestiguar las personas que lo presenciaron.
De manera paralela al entrenamiento de los agentes norteamericanos fallecidos, los días 17 y 18 de abril la Fiscalía, la Sedena y la Fiscalía de Operaciones Estratégicas, realizó un operativo para asegurar dos laboratorios para fabricación de drogas sintéticas en el municipio de Morelos, que colinda con el estado de Sinaloa.
“Es uno de los lugares más grandes hallados en el país, en donde se producían drogas químicas”, dijo Jáuregui Moreno ayer en la rueda de prensa.
Se trató de seis laboratorios clandestinos en el municipio de Morelos, luego de una investigación que les llevó entre dos y tres meses.
Por el tipo de material que encontraron en las instalaciones muy elaboradas con técnicas sofisticadas, así como toneladas de contenido sin determinar, el funcionario considera que es uno de los más grandes hallados en el país, donde se producían drogas químicas como metanfetaminas.
El sábado pasado, la FGE turnó el asunto a la Fiscalía General de la República por tratarse de un delito del orden federal. Para que se hagan cargo del aseguramiento y continuar las investigaciones.
“Desde el momento del hallazgo notificamos a la Fiscalía General de la República para que investigue, presumiblemente es narcolaboratorio con dimensiones extraordinarias.
“Cuando tuvieron certeza de la ubicación del lugar, con el uso de drones, acudimos a asegurar las instalaciones (…) yo creo que desafortunadamente hay mucha gente que les avisa (al grupo delictivo) con antelación sobre presencia de autoridades, seguramente lo detectaron, porque no es fácil acudir a esos lugares sin que se adviertan la presencia de las autoridades. Es muy probable que lo hayan hecho horas antes del aseguramiento que hicimos (…) no sabemos desde cuándo operaban, pero se ven instalaciones elaboradas y sofisticación técnica”.
Lo más seguro, dijo Jáuregui Moreno, es que las drogas sintéticas que producían en esos laboratorios, se distribuían en varias zonas del país, “seguramente para mercado, por el número de toneladas de material, era una producción enormemente. Por la zona, parecería que se trababa del cartel de Sinaloa”.
Presumiblemente, agregó, en ese lugar habrían trabajado entre 50 y 100 personas.
El primer campamento era de unos 850 metros cuadrados, dividido en 5 áreas. En uno de estos, de aproximadamente 20 por 15 metros, localizaron víveres para consumo humano.
En las otras cuatro áreas había 19 tambos de mil litros; 2 calderas y tarimas con costales con la leyenda “Tquisa”; 56 contenedores de mil litros; 124 contenedores de 1000 litros cada uno con material líquido en su interior a determinar; 16 contenedores con material color negro; 44 contenedores de 500 litros aproximadamente con material líquido en su interior a determinar; 25 depósitos con material líquido en color negro; 3 macas un baño; 2 contenedores de agua; 28 depósitos con acetona; 60 contenedores con material blanco.
Asimismo, 17 hornos; 7 depósitos donde conecta por medio de mangueras los hornos; 10 depósitos chicos; 61 cilindros de gas conectados; 42 cilindros de gas; 196 cilindros para gas de 30 kilogramos cada uno; 4 depósitos de material negro; un montón de costales con material blanco sin leyendas; 3 tarimas; 8 costales; 2 condensadores; 2 calderas; 2 hornos; 1 contenedor conectado a los hornos; 1 bolsa blanca con papel aluminio en su interior; 5 galones de 60 litros con químicos a determinar; 45 tambos vacíos con la leyenda “Clouter”.