Guerrero
Taxco permanece en la zozobra pese a la liberación del alcalde y su padre
Habitantes de la ciudad acusan que las autoridades no hacen por ellos los operativos como el realizado para localizar al alcalde morenista y a su padre, director del hospital general.TAXCO, Gro. (apro).- Tras la privación de la libertad y localización del alcalde morenista de Taxco, Guerrero, Juan Andrés Vega Carranza, y su padre, el director del hospital general, Juan Vega Arredondo, la ciudadanía trató de recobrar su vida cotidiana, pero bajo la incertidumbre, zozobra y falta de seguridad.
Al día siguiente de la localización del edil, desde las 8 de la mañana a las 12 del mediodía sólo un policía municipal a bordo de una cuatrimoto recorrió las calles principales de esta ciudad platera.
Los comerciantes, escuelas y oficinas del ayuntamiento tenían que trabajar y abrir porque así lo requería la ciudadanía y la economía local.
La sala de juntas del cabildo lucía vacía. Sólo dos pantallas mostraban inauguraciones pasadas de obras del presidente municipal.
En la sede alterna del Ayuntamiento sólo un regidor de Movimiento Ciudadano, del grupo del prófugo ex alcalde Mario Figueroa Mundo, estaba en su oficina.
El resto de ediles parece que se esfumó, pero no, según trabajadores, de por sí permanecen ausentes de sus funciones desde que inició su administración en 2024 y de la atención ciudadana que les dio el voto.
También el hospital general permanecía bajo el mando de los subdirectores médicos.
"Si por el doctor fuera (el médico Juan Vega) acá estuviera, pero hay que dejarlo descansar, nunca había pasado por algo así", dijo su personal.
El miedo en la ciudad platera no era para menos. Para la población de poco más de 50 mil habitantes, la mayoría dedicada al turismo, sentía que valía más la vida del alcalde y su papá por pertenecer al partido en el poder Morena, que la de ellos.
Por los callejones y hasta en explanadas de iglesias, como la de los migrantes en la San Nicolás, cuelgan decenas de fotografías de vecinos taxqueños desaparecidos por los que la autoridad apenas si emitió una ficha de búsqueda por sus redes sociales.
“Imagínense si nos pasa algo a nosotros. Si hay un levantado, no hay este operativo para localizarlo”, dijeron trabajadores de minas.
Ante la incertidumbre y la desprotección gubernamental, la población se ha tenido que acostumbrar a la violencia y al cobro ilegal de impuestos en todos sus productos básicos por parte de una organización criminal que parece que tiene licencia para hacerlo desde hace 12 años.