Puebla

Académico denuncia golpiza de la Guardia Nacional; asegura que le fracturaron tres costillas

Leonardo Ariel Escobar Barrios, profesor de la Ibero Puebla, alertó que su caso de desaparición por 16 días podría estar relacionado con una condición discriminatoria hacia los colombianos
lunes, 19 de enero de 2026 · 20:58

PUEBLA, Pue. (apro). Al revelar que fue golpeado por elementos de la Guardia Nacional (GN) que le fracturaron tres costillas, el académico de la Universidad Iberoamericana-Puebla, Leonardo Ariel Escobar Barrios, alertó que su caso de desaparición por 16 días podría estar relacionado con una condición discriminatoria que viven los colombianos que trabajan y visitan México. 

En el primer testimonio que da en voz propia, Escobar narró algunos de los episodios de lo que ocurrió después de que el 31 de diciembre llegó al aeropuerto Internacional Mariano Escobedo de Apodaca, Nuevo León, para hacer una escala de tres horas y conectar con un vuelo a la Ciudad de México, pero acabó siendo localizado dos semanas después en un anexo del municipio de Juárez, Nuevo León.  

Sostuvo que su desaparición en estas condiciones no puede quedar como un “caso aislado” pues podría tener como fondo una discriminación migratoria, ya que, a diferencia de las otras 18 nacionalidades latinoamericanas, a los ciudadanos de Colombia se les obliga a llenar un formato premigratorio en el que proporcionan todo tipo de información que, dio a entender, podría estar siendo usada. 

“Proporcionamos absolutamente todos nuestros datos: donde trabajamos, con quién vivimos, cuál es nuestra dirección, cuánto ganamos, cuántas tarjetas traemos. Y yo creo que estos datos más allá de llevarnos a una situación de seguridad, nos está llevando a una situación de inseguridad”, expresó. 

“En algunos puntos de mi detención arbitraria, sentí que las personas sabían mis datos económicos, no sé de qué manera lo pudieron saber”, agregó. 

Pronunciamiento del rector

El rector Alejandro Guevara Sanginés leyó un pronunciamiento de la Ibero-Puebla en el que advierte que la localización con vida de Escobar Barrios no es sinónimo de justicia, sino apenas el primer paso para el esclarecimiento de los hechos, el deslinde de responsabilidades de las autoridades y la reparación a las víctimas. 

“Insistimos en las inconsistencias identificadas desde el primer momento de la desaparición de Leonardo no han sido aclaradas por las autoridades municipales de Apodaca y por la Guardia Nacional, lo que es relevante para la búsqueda de la verdad, así como para evitar la continua narrativa de estigmatización y criminalización dirigida hacia el doctor Escobar Barrios”, puntualiza.  

En rueda de prensa, Simón Hernández León, coordinador de la Clínica Jurídica Minerva Calderón, denunció además que a 19 días de que el académico colombiano fue detenido en el aeropuerto por elementos de la GN, la versión de que la causa fue por “alteración del orden público” es unilateral y no se han proporcionado a la Fiscalía de Nuevo León los videos, ni evidencia de lo ocurrido. 

Apuntó que hasta ahora se desconoce la mecánica, las condiciones, la forma en la que intervinieron las autoridades de seguridad, ni la evidencia videográfica, ni ningún tipo de registro de cómo y por qué fue detenido Escobar Barrios el 31 de diciembre. 

“Llama bastante la atención que, en un espacio como un aeropuerto internacional, con condiciones de sobrevigilancia y con posibilidades de documentar el tránsito de personas, a casi 20 días no se ha podido poner a disposición de la Fiscalía de Nuevo León estos videos”, comentó Hernández León al señalar que el aseguramiento de esas imágenes ya fue dos veces solicitado ante autoridad judicial.   

“Fractura de tres costillas”

En un mensaje grabado, Escobar Barrios contó que luego de ser detenido, lo cual no se reportó en el Registro Nacional de Detenciones, fue mantenido encerrado por tres días en una celda del municipio de Apodaca, casi sin comer y tomando agua en un grifo oxidado, que supone pudo haberle causado la desorientación que presentaba al ser liberado el 2 de enero. 

“Antes de ir a dicha celda fui golpeado por la Guardia Nacional, lo cual me generó una fractura de tres costillas, como ya fue comprobado médicamente”, narró. 

Refirió que cuando lo liberaron, le regresaron sus posesiones y trató de retomar su vuelo a la Ciudad de México, pero que al llegar al aeropuerto “de alguna manera” fue despojado de las pertenencias y esto le imposibilitó seguir viajando, además de que luego fue expulsado del lugar por elementos de la GN y la policía municipal se encargó de alejarlo cada vez más del perímetro de la terminal aérea.   

 “Llegó un punto en el que fui inadmitido en el aeropuerto de Monterrey por razones que desconozco, sólo pude pasar una noche en el aeropuerto, posteriormente me vi obligado a deambular por las inmediaciones y después la policía empezó a alejarme más y más del aeropuerto.  

“Sin documentos, sin dinero y sin nada, me llevó a una situación totalmente vulnerable. Estuve cuatro días deambulando, sin poder comer, sin tomar agua y sin recibir asistencia de la población civil”, relató al señalar que estaba en condiciones de deshidratación y casi al borde de la muerte, cuando fue localizado por el personal del anexo Fénix, quienes lo confundieron con una persona en condición de calle. 

Aclaró que no solicitó su ingreso a ese centro de rehabilitación para drogadictos, pues ni siquiera estaba en un punto de conciencia. En el anexo estuvo en recuperación hasta que el 15 de enero recordó su identidad, lo que coincidió con que se había emitido la ficha de su búsqueda y fue ubicado por la policía estatal en ese lugar. 

También, Hernández León refirió que, por los registros a los que han podido acceder, Escobar Barrios fue detenido por la GN en el aeropuerto a las 17:35 horas, pero que fue puesto a disposición de una autoridad judicial hasta las 20 horas, sin que se esclarezca en qué momento fue entregado a la policía local de Apodaca. 

“También no hay evidencia de qué fue lo que pasó a partir del 2 de enero que regresó al aeropuerto, cuando sus pertenencias estaban ahí como lo ha dado a conocer el Fiscal de Nuevo León”, manifestó, “no sabemos qué sucedió y por qué fue continuamente alejado y expulsado de las instalaciones aeroportuarias por diversas autoridades”. 

Al ser cuestionados sobre si se procederá legalmente contra las autoridades involucradas, Hernández León aclaró que será decisión del académico colombiano y su familia, quien ahora se encuentra en recuperación física, psicológica y emocional tras lo ocurrido, en tanto que la Ibero Puebla respaldará jurídicamente esa decisión. 

El rector Guevara Sanginés recordó que Leonardo tuvo “la “fortuna” de contar con una red de apoyo y búsqueda, pero que hay más de 130 mil ciudadanos que están desaparecidos en el país.

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