Global Progressive Mobilisation
Sheinbaum va a Barcelona para sumarse a frente internacional contra la extrema derecha
Salvador Illa Roca, presidente de la Generalitat de Cataluña, destacó la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en la cumbre de Barcelona, donde líderes de 40 países buscan articular una alternativa democrática frente al avance de la ultraderecha, convencidos de que “nada es inevitable”.CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En un distanciamiento abierto con la corriente internacional conservadora que encabeza el presidente estadounidense, Donald Trump, Claudia Sheimbaum realizará su primera visita a Europa como presidenta de México para reunirse este fin de semana con dirigentes de izquierda de todo el mundo en la llamada Global Progressive Mobilisation (GPM), a realizarse en Barcelona.
El encuentro, programado para el viernes 17 y el sábado 18, busca articular un movimiento internacional para contener el avance de las fuerzas conservadoras y de extrema derecha en el mundo.
La GPM estará encabezada por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y será albergado por el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa Roca, quien a fines del año pasado participó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que estuvo dedicada a la ciudad condal.
“Barcelona es hoy la capital mundial del progresismo, del combate contra la extrema derecha y de la defensa de la paz y el multilateralismo”, aseguró Salvador Illa Roca, presidente de la comunidad autónoma.
En declaraciones a Proceso, aseguró que la “alternativa progresista y democrática” que se busca proyectar desde la cumbre no puede excluir a América Latina, y destacó que Sheinbaum representa uno de los liderazgos más relevantes de la región. Su asistencia, dijo, permitirá que México se sume a la construcción de un frente global contra la ultraderecha.
Para Illa, los progresistas de todo el mundo comparten la responsabilidad histórica de “recuperar la ambición moral del proyecto llamado Humanidad”. Con optimismo ante el avance de la derecha radical, sostuvo que los líderes reunidos no actúan desde el miedo, sino que están convencidos de que “nada es inevitable” y que desde Barcelona se puede “escribir un futuro de paz, prosperidad y convivencia”.
El mandatario subrayó que el Govern de la Generalitat ejemplifica estos valores y convierte a la capital catalana en el mejor escenario para acoger la cumbre de líderes progresistas, la cual busca demostrar que existe una “alternativa de esperanza” frente a la ola conservadora y autoritaria global.
Dijo que la participación de Sheinbaum en la GPM será clave para fortalecer los vínculos entre Cataluña y México. Recordó que tras su visita a Guadalajara en 2025 se abrió un camino de colaboración institucional, económica y cultural que ahora se consolida con la presencia de la mandataria en Barcelona.
También subrayó que atraer eventos internacionales fortalece el prestigio y la proyección global de Cataluña, como ocurre con la próxima cumbre España-Brasil, el reciente European Pulse Forum, la visita del papa León XIV en junio y el Tour de Francia en julio de 2026.
“Uno de mis objetivos como presidente ha sido que Cataluña vuelva a tener un papel activo en el mundo, y acoger este evento (GPM) constata que se está cumpliendo”, afirmó.
La asistencia de Sheinbaum se confirmó el 10 de abril en su conferencia matutina. Aunque había sido invitada previamente, tomó la decisión de participar en la cumbre apenas un día antes del anuncio oficial.
Permanecerá sólo un día en España: viajará en vuelo comercial la noche del jueves 16 de abril y regresará el domingo. Ésta será su primera visita a Europa desde que asumió la presidencia en octubre de 2024.
La GPM es impulsada por la Internacional Socialista, el Partido de los Socialistas Europeos y la Alianza Progresista para coordinar posturas ante el crítico contexto global. Reunirá a más de 116 ponentes de 40 países, entre ellos los presidentes del gobierno de España, Pedro Sánchez; de Colombia, Gustavo Petro; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Uruguay, Yamandú Orsi, y de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.
El objetivo es hacer “visibles y creíbles” las soluciones progresistas, demostrando que son una clave para la prosperidad humana frente al avance de la ultraderecha mundial, que ya ha registrado triunfos en países como Argentina y Chile.
Deshielo diplomático
El encuentro también tiene un peso simbólico en la relación bilateral. Tras ocho años sin visitas de un presidente mexicano a España desde el viaje de Enrique Peña Nieto (cuando concluyó su última gira de trabajo por Europa como mandatario, en abril de 2018), esta reunión marca el relanzamiento de los vínculos diplomáticos entre ambos países.
La relación se había tensado por la exigencia de disculpas de Andrés Manuel López Obrador a la Corona española por los abusos, aseguró el presidente, cometidos contra los pueblos indígenas durante la Conquista.
En marzo pasado, el rey Felipe VI reconoció públicamente que hubo “muchos abusos” y controversias éticas durante aquel periodo, lo que Sheinbaum calificó como un “gesto de acercamiento”. Esto ha facilitado una nueva etapa de cooperación, que incluye incluso la invitación al monarca para asistir al Mundial de Futbol 2026 en México.
La cumbre en Barcelona representa tanto un esfuerzo internacional para articular una respuesta progresista frente a la ultraderecha como una oportunidad estratégica para redefinir alianzas. La participación de México, a través de Claudia Sheinbaum, además de reforzar su papel en el escenario global, también representa una distensión en las relaciones con España, deterioradas durante el sexenio pasado.