Internacional
México y Perú inician “diálogo discreto” con miras a su reconciliación
El nuevo presidente peruano, José María Balcázar, tiene sólo cinco meses de mandato para recomponer la relación con México, rota desde noviembre. El principal escollo es el asilo a Betssy Chávez en la Embajada mexicana en Lima; y para Sheinbaum Perú debe dar el primer paso.BOGOTÁ (Proceso).– El nuevo presidente de Perú, José María Balcázar, es un izquierdista afín a los postulados sociales de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, lo que podría facilitar la reanudación de relaciones diplomáticas entre los dos países, que fueron rotas por decisión del gobierno andino en noviembre último por considerar que México intervino en sus asuntos internos.
El canciller peruano, Hugo de Zela, quien fue ratificado en el cargo por Balcázar, ha dicho que su país y México mantienen un “diálogo discreto” para analizar la posibilidad de restablecer las relaciones diplomáticas, pero también ha señalado que para ello el gobierno mexicano debe comprometerse a dejar de interferir en la política de Perú.
Analistas consultados por Proceso dijeron que Balcázar es un hombre de izquierda que simpatiza con Sheinbaum, pero tiene un mandato demasiado corto –de apenas cinco meses– en el que sus prioridades no están en el frente externo sino en garantizar la tranquilidad y transparencia de los comicios generales que se realizarán en abril próximo y en enfrentar el agudo problema de criminalidad
El 19 de febrero reciente Balcázar, un abogado y exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia de 83 años, fue electo presidente interino de Perú en sustitución del depuesto José Jerí.
El político izquierdista era legislador por el partido marxista-leninista Perú Libre, el mismo del destituido exmandatario Pedro Castillo, la manzana de la discordia en la relación con México.
El internacionalista peruano Óscar Vidarte Arévalo señala que, de acuerdo con el perfil ideológico del nuevo presidente interino, se trata de un hombre de izquierda que aspiraría a restablecer las relaciones diplomáticas con el gobierno de Sheinbaum, quien se inscribe en esa corriente política.
“Pero es un presidente que va a estar maniatado por el Congreso y es muy poco probable que haga algo que no le guste al Congreso porque también puede acabar destituido”, dice el profesor y coordinador del Grupo de Investigación sobre Política Exterior Peruana de la Universidad Católica.
Una eventual reanudación de relaciones diplomáticas con México no sería bien vista en el Congreso unicameral peruano, que en noviembre último declaró persona non grata a Sheinbaum, con 63 votos en favor y 34 en contra, por su “inaceptable injerencia en asuntos internos” del país. En esa oportunidad, el congresista y ahora presidente interino María Balcázar votó contra el pronunciamiento.
La internacionalista María Zuluaga sostiene que es más factible que Balcázar otorgue un salvoconducto a la exprimera ministra de Pedro Castillo, Betssy Chávez, quien el 3 de noviembre anterior se refugió en la Embajada de México en Lima en calidad de asilada política.
“El salvoconducto (para que Chávez pueda salir de la sede diplomática y viajar a territorio mexicano) sería una decisión controversial, que provocaría un gran debate político, es más digerible para el Congreso que una reactivación de las relaciones diplomáticas con México”, indica la especialista en América Latina.
El 3 de noviembre último el entonces presidente de Perú, José Jerí, decidió romper relaciones diplomáticas con México luego de que Chávez, quien enfrenta un proceso penal como coautora de un intento de autogolpe de Estado de Pedro Castillo, se refugiara en la Embajada mexicana.
Hace unos días, el presidente Balcázar señaló a la emisora Exitosa que estudiará, junto con el canciller De Zela, la situación jurídica de Betssy Chávez, pero aclaró que no es un tema prioritario de su administración.
Otra herencia de AMLO
El 18 de febrero último el Congreso destituyó a Jerí como mandatario. Éste había asumido el cargo hace apenas cuatro meses en reemplazo de la presidenta Dina Boluarte, quien también fue depuesta por el Legislativo tras haber reemplazado al gobernante izquierdista Pedro Castillo el 7 de diciembre de 2022.
José María Balcázar fue elegido por el Congreso gobernante interino la noche del pasado miércoles.
Es el octavo presidente de Perú de los últimos diez años, lo que refleja la gran inestabilidad política que generan la atomización de los partidos –12 de ellos tienen representación legislativa, pero ninguno tiene una mayoría– y las amplias facultades del Congreso para destituir gobernantes.
La elección de Balcázar como nuevo presidente interno resultó sorpresiva por ser militante del mismo partido de Pedro Castillo, quien fue destituido por acusaciones de intentar disolver el Poder Legislativo y dar un autogolpe de Estado.
Desde su cese, Castillo permanece encarcelado y sometido a juicio por el intento de autogolpe, mientras que su esposa, Lilia Paredes, y sus dos hijos viajaron desde 2022 a México como asilados políticos.
El entonces mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, nunca reconoció a Boluarte, sucesora de Castillo, como presidenta de Perú. La llamaba “espuria”.
En cambio, se refería a Castillo como el gobernante “legal y legítimo” del país sudamericano, lo que desató un conflicto binacional que se mantiene hasta hoy.
Hace dos semanas, al referirse en su conferencia de prensa mañanera a la posibilidad de reanudar relaciones con Perú durante la presidencia de Balcázar, Sheinbaum dijo que hay que esperar.
Balcázar “es del mismo partido de Pedro Castillo. Entonces, vamos a esperar a ver, una vez que tome posesión (en realidad ya había asumido como gobernante), si es factible restablecer las relaciones”, indicó la mandataria y sostuvo que la iniciativa debe venir de Perú pues fue ese país el que rompió relaciones con México.
El politólogo peruano Carlos Meléndez considera que Balcázar tiene muy poco tiempo de gobierno y demasiados frentes que atender –las elecciones, la transición gubernamental y la creciente criminalidad– como para ponerse a restablecer las relaciones diplomáticas con México.
Lo que sí creo es que hay una probabilidad alta de que le dé el salvoconducto a Betsy Chávez para que salga de la embajada y viaje México sin ser detenida –afirma–.
En política exterior, el gran tema de coyuntura de Perú es la presión de Washington para que reduzca sus relaciones con China, que vía la empresa estatal COSCO opera mayoritariamente el puerto de Chancay.
Balcázar gobernará Perú hasta el próximo 28 de julio, cuando deberá entregar el cargo al ganador o ganadora de las elecciones presidenciales que tendrán lugar el 12 de abril próximo.
En su discurso de juramentación, dijo que sus prioridades serán garantizar una transición “democrática, pacífica, transparente” y luchar contra la inseguridad,
El nuevo mandatario, quien siempre defendió la gestión de Pedro Castillo y se opuso a su destitución, descartó que tenga pensado, “por el momento”, otorgar un indulto al expresidente.
“No está ningún tipo de indulto por el momento. El expresidente (Castillo) tiene un proceso penal; que siga su curso correspondiente”, dijo a periodistas.
El presidente interino, quien es congresista desde 2021, ha estado envuelto en varias polémicas.
En su carrera como abogado ha sido acusado de apropiación ilícita de fondos y en junio de 2023, como legislador, provocó una dura reacción de la ciudadanía cuando, en medio de un debate sobre una ley para prohibir el matrimonio infantil, dijo que “mientras no haya violencia, las relaciones sexuales tempranas más bien ayudan al futuro psicológico de la mujer”.
En sus primeras declaraciones a periodistas, tras juramentar como presidente interino, Balcázar dijo: “Más o menos tengo idea de cómo se puede gobernar un país”.