detención arbitraria

Caso Tlaxcala: 24 años de la fabricación de culpables y una detención arbitraria

Jorge Hernández Mora, Mario Ricardo Antonio Almanza Cerriteño, Sergio Rodríguez Rosas, Oswaldo Francisco Rodríguez Salvatierra, Hugo Abraham Rodríguez Salvatierra y José María Cirilo Ramos Tenorio fueron detenidos de forma arbitraria por autoridades del estado de Tlaxcala.
miércoles, 25 de marzo de 2026 · 18:28

CIUDAD DE MÉXICO (apro).-Hace casi 24 años Sergio Rodríguez, Ricardo Almanza  y Jorge Hernández, fueron detenidos por policías ministeriales del estado de Tlaxcala, fueron torturados para autoincriminarse como secuestradores y a pesar de que no se conocían entre ellos y eran residentes del Estado de México y la Ciudad de México, fueron formalmente acusados siendo inocentes y desde entonces permanecen en prisión. 

El 13 de agosto de 2002 fueron presentados ante medios de comunicación como secuestradores junto con otras personas, los hermanos Oswaldo y Abraham Rodríguez y José María Cirilo Ramos, quien falleció el mismo año a consecuencia de las torturas.  

Los hermanos Rodríguez, hijos de Sergio, fueron liberados por falta de pruebas, Abraham en 2002  y Oswaldo en 2016. Abraham tuvo que huir del país por amenazas.  

A casi 24 años de lo que se ha llamado “Caso Tlaxcala”, Sergio, Ricardo y Jorge, urgen ser escuchados para lograr su libertad, al ser tal vez las personas privadas de libertad con más tiempo en prisión sin sentencia.  

En conferencia de prensa, familiares de los detenidos y sus representantes legales, recordaron que ese funesto 13 de agosto de 2002, los agentes policiales de Tlaxcala actuaron “fuera de su jurisdicción y sin órdenes de aprehensión”, en el Estado de México y la Ciudad de México, recorridos en los que torturaron a las víctimas previo a ser presentados en una rueda de prensa, en la que, algunos de ellos alertaron a los periodistas que eran inocentes y habían sido torturados, versión que repitieron a cuanta autoridad se topaban. 

Con una resolución del Grupo de Trabajo contra las Detenciones Arbitrarias, que en 2023 urge al Estado mexicano poner en libertad a los tres detenidos, al confirmar su inocencia, que no formaban parte de una banda de secuestradores, los tres detenidos del Caso Tlaxcala esperan que se dicte una sentencia a un amparo indirecto en revisión, contra un auto de formal prisión.  

Rosa Mora Perdomo, madre de Jorge Hernández Mora, clamó por justicia para su hijo, para que “se haga justicia, que los jueces hagan su trabajo, son casi 24 años de injusticia. ¿Cuántos años más tiene que tardar para lograr su libertad? ¿Qué no hay alguien que revise a los jueces que hagan su trabajo? Hay recomendaciones del Grupo de Trabajo de la ONU, que las hagan valer”.  

Rosa Mora señaló que su hijo fue trasladado a Durango, situación que dificulta su traslado para visitarlo.  

“En estos 24 años son situaciones muy difíciles económicamente y de salud;  él me pide que vaya por él, que ya lo saque;  él fue torturado fue llevado fuera de mi casa, torturado terriblemente, metido en una cisterna de agua y aplastándole la cabeza y asfixiado”, contó entre sollozos la señora Rosa.   

Oswaldo Rodríguez, hijo de Sergio, dio a conocer un audio de su padre, quien se encuentra recluido en Santa Martha Acatitla, donde recibió la noticia de la muerte de su esposa hace cuatro años.  

“Mi único delito fue ir a preguntar por mi hijo, no sabíamos que esto iba a durar tanto tiempo, no sabíamos porque nos detenían ni por qué estábamos siendo torturados”, se escuchó en el auditorio del Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, donde se llevó a cabo la conferencia.  

Oswaldo contó que los tres detenidos están enfermos y que como familiares han perdido también “la libertad, la tranquilidad, la dignidad, la vida, pues algunos e nosotros hemos perdido a más de un familiar, en este proceso que está lleno de irregularidades, de mentiras y de corrupción; no puede ser posible que a casi 24 años no se pueda estar libre. ¿ cuánto tiempo tiene que pasar para que mi papá pueda disfrutar de lo poco que le queda?”  

Laura Almanza, hermana de Ricardo, también dio a conocer un mensaje desde el Reclusorio Sur, donde se encuentra internado  

“Sufrimos el desprecio de las personas, nos ven como secuestradores, pero fuimos torturados, las autoridades no se quieren hacen responsables. Ya perdí a mi madre y a mi padre; a mi lo que me importa es alzar la voz, que me escuche la Suprema Corte de Justicia de la Nación; yo llegué de 23 años voy a salir con 50, este es un mensaje de auxilio lo que nos hicieron no tiene nombre, es un sistema corrupto, luego de 24 años se olvidaron de nosotros, que estamos pudriéndonos en la cárcel”.  

Laura contó que su mamá falleció de cáncer y tiempo después, le siguió su padre, quien “de tanto pensar en el dolor de su hijo perdió la memoria a pesar de que buscó ayuda tocando puertas con otras familias, que se hicieron familia, aunque no se conocían”.  

A casi 24 años de que su hermano fue detenido, refiere que lo que le hicieron es inconcebible. 

“¿Cómo es posible que esto pase sólo porque a unos policías se les ocurrió decir que eran culpables?  Él (Ricardo) fue acompañar a la hija de Rosa, los policías le decían que hacía ahí, dijo vengo a preguntar por mi cuñado Jorge, le preguntaron por el hermano de él, Alejandro, y Ricardo dijo, que era un niño de diez años. 

“Los policías hablaron entre ellos, y cuando salieron le dijeron a mi hermano ‘como él no está aquí, vas a entrar por él’, y en ese momento lo mostraron en la rueda de prensa como Alejandro, y él gritaba ‘sólo vine a pedir información y me detuvieron’. A pesar de que ya se presentó al niño Alejandro, a mi hermano le siguen poniendo su nombre. Pedimos a las autoridades que nos volteen a ver, que seguimos en lucha pidiendo la verdad y exigimos su libertad”, explicó Laura Almanza.  

Humberto Guerrero, quien a lo largo de 24 años ha acompañado a las familias y actualmente es coordinador el Programa de Derechos Humanos del Centro de Análisis e Investigación Fundar, resaltó que “el caso Tlaxcala, además de ser seis vidas, seis familias que fueron transformadas por completo ese agosto de 2002, el caso Tlaxcala representa  una decisión deliberada por parte de un gobierno de ejecutar una política de investigación del delito de secuestro sin importar las consecuencias, y esto implicaba la decisión deliberada de detener arbitrariamente y torturar gente para llevar a cabo esa política”. 

Agustín Acosta, quien fue abogado de Florence Cassez y desde hace 12 años acompaña el caso Tlaxcala, apuntó que éste “representa la perpetuación de una terrible injusticia” que ha implicado las vidas de seis personas en prisión y de sus familias. 

“Además de ser una política deliberada de torturar personas, yo agregaría de fabricar delitos y tapar la incompetencia porque lo que está detrás de todo eso fue el afán de cubrir la incompetencia a las autoridades, autoridades que no tenían la capacidad de investigar y resolver temas. en efecto muy dolorosos para la sociedad mexicana como son los secuestros”.  

Acosta señaló que además de las irregularidades del proceso por secuestro, la denuncia que se abrió por tortura, fue reclasificada por un juez como abuso de autoridad, a pesar de las evidencias de existen. 

Aunado a ello, “estamos ante una aberración jurídica, porque son personas que han estado 24 en prisión preventiva”.  

En espera de que el Tribuna Colegiado emita una sentencia del recurso de revisión contra el auto de formal prisión dictado en contra de los tres detenidos, los familiares y representantes legales exigieron “su libertad absoluta e inmediata; el reconocimiento oficial de los actos de tortura y de las violaciones al debido proceso; el derecho a la verdad; la investigación y sanción a los responsables y la reparación del daño a las víctimas y sus familias”, advirtieron en un pronunciamiento. 

“El Caso Tlaxcala no es un asunto del pasado, es una deuda vigente del Estado mexicano y una herida que permanece abierta en la memoria y justicia de este país. Cada día que Sergio, Ricardo y Jorge permanecen encarcelados es una afrenta contra la verdad, contra la dignidad humana y contra el Estado de derecho”, puntualizaron las familias. 

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