Presidencia

“Justicia histórica”: Sheinbaum devela monumentos a mujeres indígenas

La presidenta hizo especial mención a la figura de Malitzin a quien se le ha señalado de forma negativa, bajo una interpretación que “responde más a una necesidad de culpar, que a una comprensión profunda de nuestra historia”.
miércoles, 7 de enero de 2026 · 23:15

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Colocar seis monumentos dedicados a mujeres indígenas en el Paseo de la Reforma es un acto de justicia histórica y de profundo significado simbólico para la nación, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum.

Se trata de Tz'ak-b'u Aha, conocida como “la Reina Roja”; Tecuichpo-Ixcaxochitzin (Flor Blanca- Flor del Señor Moctezuma); la Señora 6 Mono (Señora mixteca de Huachino); Xiuhtzatzin (Flor de la tierrita tolteca); Malintzin, señora de la palabra, la lengua, la traductora; y Eréndira, defensora purépecha. 

En el evento “Heroínas de la historia de México”, la mandataria federal afirmó que se trata de un reconocimiento a quienes han sostenido desde sus comunidades la vida cultural, social y espiritual del país, con valores que han preservado, incluso, frente a la exclusión y la violencia.

Fotos: Montserrat López

“Colocarlas en el centro de la patria es reconocer que la grandeza del pueblo mexicano se entiende mejor desde el respeto a nuestras raíces y desde la mujer como figura central de nuestra historia, de nuestro presente y de nuestro futuro”, indicó.

“La memoria es semilla; si no se cuida, no florece. Para saber a dónde vamos, hay que escuchar a nuestras ancestras, hay que escuchar de dónde venimos. Sin las mujeres indígenas no se entiende la historia de México, no se entiende México, ni su presente, ni el horizonte de igualdad y respeto al que aspiramos como sociedad en transformación, con un maravilloso legado de grandeza”, aseguró.

Malintzin

La jefa del Ejecutivo Federal hizo especial mención a la figura de Malintzin a quien se le ha señalado de forma negativa, bajo una interpretación que “responde más a una necesidad de culpar, que a una comprensión profunda de nuestra historia”.

“Malintzin fue convertida en emblema de una supuesta fractura original para explicar la soledad del mexicano; cuando, en realidad, su vida refleja la condición de una mujer indígena inmersa en un mundo de violencia, de invasión y despojo que hizo uso de su palabra y de su conocimiento lingüístico para sobrevivir”.

Por lo tanto, al colocar la figura de Malintzin, en Paseo de la Reforma, se le puede observar “con otros ojos, como la que habló, la que entendió, la que quería que la palabra venciera la espada”.

La presencia de estos seis monumentos a mujeres, “en el corazón de la Ciudad capital es también un símbolo firme contra el racismo, el clasismo y el machismo”.

La representante del pueblo Ñhäñhü, Marisela González González, consideró que estas figuras harán que las mujeres se sientan orgullosas de sus raíces y convencidas de que pueden llegar a puestos importantes. También habló de la idea de que México tenga pronto a su primera mujer indígena como presidenta.

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