Con la detención en EU del general en retiro Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, el gobierno federal pierde una pieza clave en su defensa al gobernador con licencia Rocha Moya, a quien la FGR no lo ha llamado a declarar, ni si quiera por el homicidio del exrector Melesio Cuén.