Colombia
Colombia ante la hiperpolarización: Cepeda y De la Espriella lideran encuestas para presidente
La primera vuelta presidencial en Colombia enfrenta a los polos opuestos de Iván Cepeda (izquierda) y Abelardo de la Espriella (ultraderecha populista). Analistas advierten que una eventual segunda vuelta llevaría al país a una polarización marcada por el discurso del miedo y ataques personales.BOGOTA (Proceso).– En vísperas de la primera vuelta presidencial, Colombia concentra su atención en los dos candidatos que lideran las encuestas: el izquierdista Iván Cepeda y el abanderado de la extrema derecha populista Abelardo de la Espriella, quienes encarnan los polos opuestos de un país que lleva años atrapado en una dinámica de confrontación política y social.
Según los últimos sondeos de la campaña, ni Cepeda ni De la Espriella alcanzarían 50% más uno de los votos necesarios para ganar en la primera ronda de mañana domingo, lo que los obligaría, si ellos encabezan los comicios, a presentarse a una segunda vuelta electoral dentro de tres semanas más.
Analistas políticos consultados por Proceso explican que, de ser ese el escenario, Colombia entraría una fase de “hiperpolarización” en la que el debate de propuestas sería eclipsado “por la emocionalidad ideológica” y “el discurso del miedo” que promueve De la Espriella, un abogado penalista famoso por defender a narcotraficantes y delincuentes de cuello blanco.
Para el abogado y politólogo Mario Valencia, el contexto electoral en Colombia iría “a una polarización extrema, mayor a la que vivimos desde hace años entre los opositores y los adversarios al acuerdo de paz con las FARC, porque ahora hay una confrontación social profunda en la que la izquierda y la ultraderecha populista representan los dos principales segmentos políticos del país”.
De acuerdo con el analista, si Cepeda y De la Espriella resultan ser los finalistas de las elecciones presidenciales estarían en disputa dos modelos de país “esencialmente antagónicos” cuyas diferencias “van a dar el tono del debate” en las tres semanas de campaña que antecederán a la segunda vuelta electoral, programada para el 21 de junio.
Valencia prevé “un choque frontal entre ellos y el recrudecimiento del discurso del odio y de la apelación al miedo” por parte de De la Espriella, quien tiene una personalidad confrontativa; se hace llamar “El Tigre” y se dirige a sus seguidores con un saludo militar y el lema “Firme por la Patria”.
El profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) de la Universidad Nacional de Colombia, Fabio López de la Roche, afirma que el candidato ultraderechista es la versión colombiana del mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, por su promesa de mano dura contra la delincuencia y de construir megacárceles.
De la Espriella tiene desplantes sexistas y ha llegado a presumir en la campaña el tamaño de miembro viril.
Este señor es un Bukele, con una serie de elementos criollos de cultura patriarcal, machista, que llega a un público que se identifica con este tipo de candidatos irrespetuosos, malhablados -señala el académico.
Pero afirma que, en una eventual segunda vuelta, ambos candidatos van a tener que salir a buscar a los electores de centro, y eso los obligaría a moderar algunas de sus posiciones.
Sentidos opuestos
Lo cierto es que Iván Cepeda, el candidato del gobernante Pacto Histórico – el partido del presidente Gustavo Petro–, y Abelardo de la Espriella, no sólo son opuestos en propuestas, en ideología y en trayectorias, sino también en estilos.
Cepeda es un político sobrio, frugal y articulado, y un caballero hasta en los más encendidos debates. Tiene una formación de filósofo y una trayectoria como defensor de derechos humanos y congresista. En Colombia cobró notoriedad como activista en favor de la paz y de las víctimas del conflicto armado. Él mismo es una de ellas, pues hace 31 años su padre, el legislador izquierdista Manuel Cepeda, fue asesinado por paramilitares y agentes del Estado.
De la Espriella, en cambio, es quizá el único abogado en Colombia que tiene avión propio. Sus redes sociales están repletas de fotos muy posadas en la cabina de su Dassault Falcon 50 en las que usa trajes italianos, un reloj Audemars Piguet Royal Oaks de 85 mil dólares, maletines Louis Vuitton y bebe champán. Se empeña tanto en vender una imagen de hombre exitoso, que más bien luce como nuevo rico.
El candidato presidencial de centro, Sergio Fajardo, lo define como un “fantoche”, un “patán” y un “mentiroso”. Esto último porque promete imposibles, como acabar con el microtráfico de drogas.
Entre los clientes del abogado han figurado el defraudador financiero David Murcia, quien lo acusa de haberle robado 1.4 millones de dólares, y el testaferro de Nicolás Maduro, Alex Saab, quien este mes fue extraditado por Venezuela a Estados Unidos para responder por cargos de lavado de dinero.
Cepeda centra su propuesta de gobierno en el combate a la pobreza y la exclusión social y en promover los derechos de las víctimas, mientras que De la Espriella ofrece mano dura contra la delincuencia, construir 10 megacárceles como las de Bukele, y matar a tiros a manifestantes que ataquen a la policía.
De acuerdo con el politólogo de la Universidad Nacional, Juan Pablo Ospina, Cepeda ha sido senador muchos años y hasta sus adversarios le reconocen la calidad de sus debates políticos, y en cambio De la Espriella “se inscribe en la versión colombiana de esta ola populista latinoamericana de extrema derecha” de la que forman parte Bukele y el presidente argentino, Javier Milei.
Más allá de todos los cuestionamientos que carga en su espalda, indica el analista, De la Espriella “logró desplazar a la ultraderecha tradicional colombiana”, encabezada por el expresidente Álvaro Uribe y representada en esta contienda presidencial por la candidata Paloma Valencia, y emergió “como la sorpresa de la campaña”.
Hasta abril último, las encuestas ubicaban a Cepeda a la cabeza de las preferencias, seguido por Valencia y De la Espriella. Pero este mes, el abogado desbancó a la candidata uribista y los últimos sondeos preelectorales lo ubicaron en segundo lugar, detrás del abanderado izquierdista.
Promesas vacías
Ospina asegura que el principal problema de De la Espriella es “su populismo, porque promete muchas cosas, pero no explica cómo las logrará y de dónde saldrá el dinero para financiarlas”, pues Colombia tiene una compleja situación fiscal.
“Y además asegura que va a bajar impuestos”, señala.
Según el politólogo, en caso de que Cepeda y De la Espriella pasen a la segunda vuelta presidencial, programada para el próximo 21 de junio, “vamos a ver un recrudecimiento de los ataques entre las dos campañas y una guerra sucia en la que el izquierdista podría sacar la peor parte por los recursos con los que cuenta el abogado ultraderechista.
Hasta la candidata uribista, Paloma Valencia, ha acusado al litigante de contar con bodegas de bots para atacar a sus adversarios con campañas de desinformación.
Pese a ser un candidato supuestamente independiente –muchos lo consideran el plan “B” del expresidente Uribe–, es el aspirante que más dinero ha gastado en la campaña por la primera vuelta electoral, con 7.2 millones de dólares, casi el doble de los 3.7 millones de dólares reportados por Cepeda.
El profesor Fabio López de la Roche no duda que la extrema derecha quiera volver a sacar a flote en la segunda vuelta electoral una vieja campaña que señala a Cepeda como un político cercano de la desaparecida guerrilla de la FARC, la cual entregó las armas en 2016 tras firmar un acuerdo de paz con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.
Quieren revivir esa acusación, pero esa acusación ya no funciona porque eso se solucionó con la incorporación de las FARC a la vida civil, en 2016 y 2017 –indica–. Obviamente, juegan a confundir al elector. En cambio, el vínculo de Abelardo de la Espriella con la mafia es muy claro. Él se ha enriquecido defendiendo a mafiosos.
El candidato presidencial Sergio Fajardo, un matemático que ha sido gobernador de Antioquia y que ha marcado distancia con la izquierda y la extrema derecha, considera que el país vive “horas decisivas” y “la democracia está en riesgo” porque De la Espriella tiene posibilidad de ser presidente.
De acuerdo con Fajardo, el izquierdista Iván Cepeda “está paralizado, sin fuerza, sin ganas, sin ideas”.
Estamos en las horas decisivas.
La democracia está en riesgo.
La amenaza de Abelardo de la Espriella es seria y puede ser el presidente de Colombia.
Una persona como él violaría todos los parámetros democráticos, retrocederíamos en derechos sociales, la corrupción se tomaría el… pic.twitter.com/Ho0EzWhijM — Sergio Fajardo (@sergio_fajardo) May 26, 2026
En cambio, De la Espriella es el candidato que más crece en los sondeos.
“Una persona como él violaría todos los parámetros democráticos, retrocederíamos en derechos sociales, la corrupción se tomaría el Estado completamente y nos llevaría a una confrontación que destruiría a Colombia”, aseguró Fajardo en su cuenta de X.