Nueva York
“La regué”: Controlador aéreo admite su error en choque de avión en aeropuerto de Nueva York
El controlador, cuya identidad se mantiene bajo anonimato, reconoció su responsabilidad ante un piloto de Frontier Airlines que presenció el accidente y aseguró que “no fue agradable de ver”.CIUDAD DE MÉXICO (apro).-“Estábamos lidiando con una emergencia antes. La regué”, admitió el controlador aéreo del aeropuerto LaGuardia de Nueva York, minutos después del choque entre un avión de Air Canada y un camión de bomberos, que dejó dos muertos y decenas de heridos.
La confesión, captada en las frecuencias de radio y difundida por el sitio especializado LiveATC.net, parece reforzar las narrativas de un sistema de seguridad aérea estadunidense que opera al límite de sus capacidades.
El controlador, cuya identidad se mantiene bajo anonimato, reconoció su responsabilidad ante un piloto de Frontier Airlines que presenció el accidente y aseguró que “no fue agradable de ver”.
"Sí (...) intenté contactar con mi personal", respondió el controlador, con un tono de lamento. Posteriormente, el piloto lo trató de tranquilizar diciéndole “hiciste lo mejor que pudiste”.
La colisión en el aeropuerto de LaGuardia
El caso comenzó durante la noche del domingo 22 de marzo, cuando el vuelo 8646 de Air Canada, operado por Jazz Aviation, completaba su trayecto desde Montreal. Eran aproximadamente las 23:30 horas cuando la aeronave, con más de 70 personas a bordo, tocó la pista de LaGuardia.
Sin embargo, el avión impactó de frente, a una velocidad de 209 km/h, contra un camión de Rescate y Extinción de Incendios de la Autoridad Portuaria. El vehículo de bomberos se dirigía a atender otro incidente en la terminal.
En las grabaciones obtenidas por LiveATC.net, también se revela la desesperación en la torre de control segundos previos a la colisión. En el audio se escucha al controlador autorizar el cruce del camión por la pista, pero luego intenta corregir el error gritando: “¡Detente, camión 1, detente!”. Después, la voz del controlador informa: “Veo que colisionaron con el vehículo. Sé que no pueden moverse”.
Tras el choque, el piloto y el copiloto de la aeronave perdieron la vida. Kathryn Garcia, directora ejecutiva de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, confirmó que 41 personas fueron trasladadas a hospitales, algunas con heridas de gravedad, mientras que el aeropuerto tuvo que suspender todas sus operaciones, mismas que ya se reanudaron.
El sistema de seguridad aérea estadunidense
El accidente en LaGuardia reabrió las críticas sobre la escasez de controladores y el agotamiento de un sistema aéreo con múltiples fallas.
En enero de 2025, una colisión similar en el Aeropuerto Nacional Reagan de Washington entre un avión de American Airlines y un helicóptero militar, dejó 67 muertos, encendiendo alarmas sobre la saturación del tráfico aéreo y cuestionamientos sobre la función de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés).
Informes gubernamentales citados por “The Washington Post” respecto al incidente de 2025, revelaron la falta de personal en las torres de control. En aquel caso, dos controladores realizaban las labores que correspondían a cuatro personas, lo que aumentó el margen de error humano.
En 2024, el mismo aeropuerto de Washington fue escenario de otros dos incidentes: en abril, un avión de Southwest casi cruza la pista de un vuelo de JetBlue que despegaba, y en mayo, una aeronave de American Airlines estuvo a punto de colisionar con un avión pequeño.
Hassan Shahidi, director de la Flight Safety Foundation, advirtió a NBC News que la acumulación de estos dos incidentes debería haber sido un "claro llamado de atención" para implementar reformas y tomar medidas en el sector de la aviación.
Carencias presupuestarias
La tragedia de LaGuardia ocurrió, además, en un complicado contexto administrativo. CNN destacó que los aeropuertos de todo el país están inmersos en el caos debido a la interrupción de la financiación del Departamento de Seguridad Nacional estadunidense (DHS, por sus siglas en inglés).
Esto ha obligado a que los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) trabajen sin sueldo, provocando un ausentismo masivo que afecta a la mitad de los aeropuertos más concurridos de Estados Unidos.
Hasta el momento, la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) mantiene una investigación exhaustiva, apoyada por el secretario de Transporte, Sean Duffy, para deslindar responsabilidades y analizar los fallos en los protocolos de comunicación.