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Esclavitud de los africanos“el crimen más grave contra la humanidad”: ONU
El secretario general de la ONU, António Guterres, declaró ante la Asamblea General que se requieren medidas mucho más contundentes por parte de más Estados para afrontar las injusticias históricas. Los Países Bajos siguen siendo el único país europeo que ha emitido una disculpa formal.GINEBRA (France24).-Una resolución presentada por Ghana el miércoles ante las Naciones Unidas para reconocer la esclavitud transatlántica como el "crimen más grave contra la humanidad" y en la que se pedían reparaciones fue aprobada, a pesar de la oposición de Estados Unidos, Israel y Argentina, que votaron contra la resolución, pero que recibió el respaldo de la mayoría de los Estados miembros.
El texto contó con el voto positivo de 123 miembros de la Asamblea General de la ONU y con 52 abstenciones, entre ellas la de España, Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido, además de la mayoría de naciones europeas. La resolución señala "la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada de los africanos" como el máximo crimen por las consecuencias que trajo consigo.
"La ruptura definitiva que supuso en la historia mundial, su magnitud, duración, carácter sistémico, brutalidad y consecuencias duraderas que siguen condicionando la vida de todas las personas a través de regímenes racializados de trabajo, propiedad y capital", recoge el documento.
Justin Hansford, profesor de derecho en la Universidad de Howard, afirmó que la resolución era significativa, ya que representaba el mayor avance de la ONU en el reconocimiento de la esclavitud transatlántica como un crimen de lesa humanidad y en la exigencia de reparaciones.
"Esta es la primera votación en el pleno de la ONU", dijo Hansford. "No puedo enfatizar lo suficiente la importancia de este paso".
El representante de Estados Unidos ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (Ecosoc), Dan Negrea, explicó el sentido de su voto por ser "muy problemático en innumerables aspectos", pese a mantenerse en su "firme oposición y condena de los agravios históricos derivados de la trata transatlántica de esclavos".
"Estados Unidos no reconoce un derecho legal a la reparación por agravios históricos que no eran ilegales en virtud del derecho internacional en el momento en que se produjeron", afirmó Negrea. Además, el representante estadounidense afirmó que el texto promueve agendas "específicas" y fomenta la creación de nuevos grupos de trabajo y "costosos" informes, algo para lo que, según dijo, "no se creó" la ONU.
El secretario general, António Guterres, se refirió a la trata transatlántica de esclavos como una "traición profunda a la dignidad humana" y denunció que se convirtió en "una maquinaria de explotación masiva y deshumanización deliberada".
"Es el momento de hacer frente a las secuelas duraderas de la desigualdad y el racismo. Nunca olvidaremos a las víctimas de la esclavitud. Y nunca debemos olvidar el sistema perverso que la mantuvo durante tanto tiempo", declaró.
Por su parte, la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, aseguró que el comercio de esclavos es una de "las violaciones más graves de los Derechos Humanos de la historia de la humanidad" que constituye una ofensa a los principios recogidos por la Carta de las Naciones Unidas y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
¿Habrá reparaciones?
El secretario general de la ONU, António Guterres, declaró ante la Asamblea General que se requieren medidas mucho más contundentes por parte de más Estados para afrontar las injusticias históricas. Los Países Bajos siguen siendo el único país europeo que ha emitido una disculpa formal por su papel en la esclavitud.
Esta resolución supone un nuevo paso en los esfuerzos de África por exigir responsabilidades por las injusticias históricas cometidas por las antiguas potencias coloniales, después de que la Unión Africana se propusiera el año pasado crear una "visión unificada" entre sus 55 Estados miembros sobre cómo podrían ser las reparaciones.
Insta a los Estados miembros a entablar un diálogo sobre las reparaciones, que incluya la presentación de disculpas formales, la devolución de los objetos robados, la concesión de compensaciones económicas y la garantía de que no se repetirán los hechos.
Si bien los antiguos llamamientos a favor de reparaciones han cobrado fuerza en los últimos años, también existe una creciente reacción en contra .
Varios líderes occidentales se han opuesto incluso a debatir el tema, y ??los críticos argumentan que los Estados e instituciones actuales no deberían ser considerados responsables de los errores históricos.