Estados Unidos
Cory Booker rompe récord con discurso de 25 horas en el Senado de EU
El senador rompió el récord impuesto hace 55 años para tratar de mostrar la resistencia de los demócratas a las acciones radicales del presidente Donald Trump.WASHINGTON (AP).— El senador demócrata por Nueva Jersey, Cory Booker, mantuvo el uso de la palabra en el Senado con un discurso maratónico que duró toda la noche y hasta el anochecer del martes, estableciendo una marca histórica para tratar de mostrar la resistencia de los demócratas a las acciones radicales del presidente Donald Trump.
Booker tomó la palabra el lunes por la noche, diciendo que permanecería allí mientras fuera "físicamente capaz". No fue sino hasta 25 horas y 5 minutos después que el senador de 55 años, un ex ala cerrada de futbol americano, terminó de hablar y salió cojeando del pleno. Estableció el récord del discurso continuo más largo en la historia de la cámara alta. Booker tuvo ayuda de compañeros demócratas que le dieron un descanso de hablar haciéndole preguntas.
Fue una muestra notable de resistencia, mientras los demócratas intentan mostrar a sus frustrados seguidores que están haciendo todo lo posible para contrarrestar la agenda de Trump. Pero Booker también proporcionó un momento de consuelo histórico para un partido que busca su camino a seguir: al tomar la palabra por más de una noche y un día, rompió un récord establecido hace 68 años por el entonces senador Strom Thurmond de Carolina del Sur, un segregacionista y demócrata sureño que habló para obstruir el avance de la Ley de Derechos Civiles en 1957.
"Estoy aquí a pesar de su discurso", dijo Booker, quien habló en el pleno del Senado sobre sus raíces como descendiente de esclavos y de propietarios de esclavos. "Estoy aquí porque, por poderoso que fuera, el pueblo es más poderoso".
Booker centró su discurso en un llamado a su partido para encontrar su determinación. “Todos debemos mirarnos en el espejo y decir: 'Lo haremos mejor'”, manifestó.
"Estos no son tiempos normales en nuestra nación", dijo Booker al comenzar el discurso el lunes por la noche. "Y no deben ser tratados como tales en el Senado de Estados Unidos. Las amenazas al pueblo estadounidense y a la democracia estadounidense son graves y urgentes, y todos debemos hacer más para enfrentarlas".
Booker advierte sobre una “crisis constitucional inminente”
Cambiando de pie, luego apoyándose en su podio, Booker arremetió durante horas contra los recortes a las oficinas del Seguro Social impulsados por el asesor de Trump, Elon Musk, del Departamento de Eficiencia Gubernamental. Enumeró los impactos de los primeros decretos de Trump y habló sobre las preocupaciones de que podrían venir recortes más amplios a la red de seguridad social, aunque los legisladores republicanos dicen que el programa no será tocado.
Booker también leyó lo que dijo eran cartas de sus electores. Uno de ellos estaba alarmado por las palabras del presidente republicano sobre anexarse Groenlandia y Canadá, y sobre una "crisis constitucional inminente".
Durante todo el día martes, Booker recibió ayuda de colegas demócratas, quienes le dieron un descanso de hablar para hacerle preguntas. Booker permitió preguntas, pero se aseguró de decir que no cedería la palabra. Leyó esa línea de un papel para asegurarse de no terminar inadvertidamente su discurso. Se mantuvo de pie para cumplir con las reglas del Senado.
"Tu fuerza, tu fortaleza, tu claridad han sido simplemente asombrosas y todo Estados Unidos está prestando atención a lo que estás diciendo", dijo el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, mientras le hacía una pregunta a Booker en el piso del Senado. "Todo Estados Unidos necesita saber que hay muchos problemas, las acciones desastrosas de esta administración".
Mientras Booker permanecía de pie hora tras hora, parecía no tener más que un par de vasos de agua para sostenerse. Más tarde dijo a los periodistas que había ayunado durante días antes del discurso y dejó de beber líquidos la noche anterior.
Sufrió calambres a medida que avanzaba el día, relató. Sin embargo, su voz se fortaleció con emoción a medida que su discurso se extendía hasta la noche, y miembros del Caucus Negro de la Cámara de Representantes se pararon alrededor de la tribuna del Senado en muestra de apoyo.
"Momentos como este requieren que seamos más creativos o más imaginativos, o simplemente más persistentes y tenaces y decididos", dijo Booker.
Su discurso rompe el récord de Thurmond
Cuando aún faltaban horas para que rompiera el récord de Thurmond, Booker comentó el martes por la tarde: "No tengo tanto combustible en el tanque".
Sin embargo, a medida que crecía la expectativa en el Capitolio de que superaría a Thurmond, quien murió en 2003, como el poseedor del récord del discurso más largo en la tribuna del Senado, los senadores demócratas llenaron la cámara para escuchar, mientras que la galería del Senado se llenó de espectadores. La cámara estalló en aplausos cuando Schumer anunció que Booker había roto el récord.
Booker dijo a los periodistas después que había pensado en el discurso de Thurmond desde que llegó al Senado, llamándolo una "extraña sombra que se cierne sobre esta institución".
A lo largo de su actuación, Booker invocó repetidamente al líder de derechos civiles John Lewis, representante de Georgia, argumentando que superar a oponentes como Thurmond requeriría más que solo hablar.
"¿Crees que obtuvimos derechos civiles un día porque Strom Thurmond —después de obstruir durante 24 horas— crees que obtuvimos derechos civiles porque vino al pleno un día y dijo: 'He visto la luz'?", dijo Booker. "No, obtuvimos derechos civiles porque la gente marchó por ellos, sudó por ellos y John Lewis sangró por ellos".
El discurso de Booker no fue una táctica dilatoria para detener el avance de una pieza específica de legislación. La actuación de Booker fue más bien una crítica más amplia a la agenda de Trump, destinada a detener los procesos en el Senado y llamar la atención sobre lo que los demócratas están haciendo para enfrentar al presidente. Sin una mayoría en ninguna de las cámaras del Congreso, los demócratas han estado casi completamente excluidos del poder legislativo, pero están recurriendo a maniobras procesales para intentar frustrar a los republicanos.
¿Puede su discurso movilizar una resistencia contra Trump?
Booker, en su segundo mandato en el Senado, fue un precandidato presidencial en 2020, cuando lanzó su campaña desde los escalones de su casa en Newark. Se retiró después de pasar apuros para ganar terreno en una contienda abarrotada, quedando por debajo del umbral para participar en un debate de enero de 2020.
Pero en un contexto en el que los demócratas buscan una nueva generación de líderes, frustrados con los veteranos en la cima, el discurso de Booker podría consolidar su estatus como figura destacada en el partido.
El martes por la tarde, decenas de miles de personas estaban viendo a Booker en la página de YouTube del Senado, así como otras transmisiones en vivo. Un pequeño grupo se reunió afuera del Capitolio para animarlo.
Booker dijo que, en última instancia, estaba llamando a todos los estadounidenses a responder no sólo con resistencia a las acciones de Trump, sino con amabilidad y generosidad para aquellos en sus comunidades.
"Puede que tenga miedo —mi voz puede temblar—, pero voy a hablar más".