Comisión Nacional Antimonopolio
Comisión Antimonopolio libera a las tortillerías de Gruma y abre el mercado a Minsa, de Altagracia Gómez Sierra
Gruma tendrá que eliminar todas las obligaciones de exclusividad impuestas a los propietarios de tortillerías en el país y ceder, sin costo alguno, las máquinas, tortilladoras y batidoras asociadas a esos contratos.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Gruma, el principal competidor de Minsa, empresa propiedad de Altagracia Gómez Sierra, asesora empresarial de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tendrá que eliminar todas las obligaciones de exclusividad impuestas a los propietarios de tortillerías en el país y ceder, sin costo alguno, las máquinas, tortilladoras y batidoras asociadas a esos contratos.
La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) informó que concluyó el procedimiento en materia de competencia económica contra Gruma, y que el resultado no le fue favorable.
En su resolución, la Comisión Antimonopolio sostuvo que Gruma fomentaba “barreras y restricciones” que impedían que el mercado de harina de maíz funcionara de manera competitiva en México.
“La Comisión Antimonopolio resolvió aceptar las medidas presentadas por Gruma, empresa propietaria de Maseca, con el objetivo de eliminar todas las restricciones contractuales que impedían que los propietarios de tortillerías eligieran libremente a su proveedor de harina de maíz”, sostuvo la autoridad.
En ese sentido, la comisión, que sustituyó a la extinta Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), determinó que Gruma debe eliminar todas las “obligaciones de exclusividad o consumo mínimo”, así como las penalizaciones que se desprendían de esos compromisos.
Al mismo tiempo, “cederá, sin costo alguno, todas las máquinas (tortilladoras y batidoras) asociadas a estos contratos”.
Derivado de esta resolución, Gruma deberá modificar todos sus contratos, tanto los vigentes como los futuros.
“Las y los tortilleros dejarán de estar atados a Gruma, tendrán mayor libertad para elegir al proveedor de harina de maíz de su preferencia y reducirán dramáticamente los costos que enfrentan”, sostuvo la autoridad regulatoria.
Además, precisó que aunque el precio de la tortilla depende de múltiples factores, como costos operativos, energía e insumos, “estas medidas abren condiciones de competencia que, en el mediano y largo plazo, beneficiarán a la población mexicana”.
Resolución “favorable”
Antes de que la CNA hiciera pública su determinación, Gruma envió un comunicado a la Bolsa Mexicana de Valores en el que aseguró que el dictamen le había resultado favorable.
Esta investigación se inició originalmente en noviembre de 2022, cuando aún operaba la Cofece.
“Dicho procedimiento administrativo ha concluido de forma definitiva y satisfactoria para la compañía”, se lee en el documento enviado a inversionistas.
De acuerdo con Gruma, la empresa “presentó en tiempo y forma” las medidas alternativas ante la nueva comisión regulatoria.
Estas consisten en ajustar los contratos de apoyo para la adquisición de maquinaria, ya sea bajo esquemas de comodato o arrendamiento, así como los apoyos financieros otorgados a clientes del segmento IMyT.
Según la compañía, los ajustes dan certeza de que “no existen compromisos mínimos de compra de harina de maíz bajo los contratos de apoyo financiero; y no hay obligaciones de exclusividad hacia Gruma en la compra de harina de maíz”.
También subrayó que “estas medidas no contemplan la desincorporación de activos” que la autoridad había planteado inicialmente. En particular, no se requiere la venta de 5 de los 18 molinos de harina de maíz nixtamalizado que Gruma opera en México.
Gruma insistió en que fue notificada de la aceptación de las Medidas Alternativas por parte del Pleno de la CNA, “al considerarlas idóneas y económicamente viables”.
“La conclusión de este procedimiento y la implementación de las Medidas Alternativas fortalecen la certidumbre para que Gruma continúe impulsando el desarrollo responsable de sus operaciones en México”, señaló.