Economía
La cuesta de enero de 2026 amenaza con extenderse hasta marzo y marcar todo el primer trimestre
La Canacope identificó que el periodo de ajuste económico posterior a las fiestas decembrinas ya no se limita a unas cuantas semanas, sino que muestra una tendencia a extenderse, pasando a cubrir el primer trimestre del año.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La llamada cuesta de enero de 2026 podría extenderse hasta marzo, con lo que, por primera vez en lo que va del siglo XXI, México estaría enfrentando una cuesta que abarcaría prácticamente todo el primer trimestre del año, de acuerdo con la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope).
A partir de un análisis sobre la evolución del fenómeno económico conocido como “Cuesta de Enero”, la Canacope identificó que el periodo de ajuste económico posterior a las fiestas decembrinas ya no se limita a unas cuantas semanas, sino que muestra una tendencia a extenderse, pasando a cubrir el primer trimestre del año.
Esto significa que la recuperación del consumo y de la liquidez de las familias en México se retrasa cada vez más.
“El análisis estratégico 2019-2026 nos permite comprender la evolución y los mecanismos de la Cuesta de Enero como un fenómeno económico complejo y multifactorial. Los datos muestran una tendencia clara hacia una mayor duración e intensidad de sus efectos, transformando lo que antes era un periodo de ajuste puntual en una fase económica extendida que requiere una gestión anticipada y específica”, se lee en el documento elaborado por el organismo empresarial.
De acuerdo con el análisis, el desembolso promedio pasó de un rango de 3 mil 500 a 4 mil pesos en 2019, a una proyección de entre 7 mil y 8 mil pesos para 2026, una cifra ajustada por los factores identificados como inflación, mayor carga de compromisos financieros y cambios en los hábitos de consumo.
En términos reales, la cuesta de enero hoy cuesta casi el doble que hace apenas siete años.
A ello se suma la adopción acelerada de pagos digitales, que pasó de 18% a 70% en el periodo analizado. Aunque esta transición facilita las transacciones, también ha modificado la percepción del gasto y del endeudamiento, al reducir la fricción del pago inmediato.
“Paralelamente, se observan cambios en los patrones de uso de crédito, lo que refleja adaptaciones en la gestión financiera familiar”, señaló el documento.
El documento sostiene que una familia promedio enfrenta en enero la coincidencia de varios gastos programados, como colegiaturas, pagos de educación y el impuesto predial, además de los ajustes al alza en la canasta básica, que erosionan aún más el ingreso disponible.
Del lado de los pequeños comercios, una miscelánea, por ejemplo, debe administrar costos impactados por impuestos específicos, incrementos en insumos y servicios, mientras enfrenta una clientela altamente sensible al precio, con menor margen de consumo.