Liga MX Femenil

Magaly Cortés: del futbol profesional a rifar sus recuerdos para pagar una cirugía

Tras sufrir la ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, Magaly Cortés, exfutbolista de la Liga MX Femenil, organiza rifas, vende camisetas y pide ayuda para cubrir alrededor de 140 mil pesos.
lunes, 18 de mayo de 2026 · 12:39

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Durante siete años, Magaly Cortés vivió entre concentraciones, viajes y canchas de la Liga MX Femenil. Hoy, ya retirada del futbol profesional, rifó las últimas camisetas que usó en su carrera para pagar una cirugía de rodilla, ya sin el respaldo médico que antes acompañó su carrera. 

Ahora, a casi un año de haber colgado los botines del futbol profesional, la exjugadora de Veracruz, Cruz Azul, Toluca, Querétaro y Mazatlán organiza rifas, vende sus recuerdos personales y pide apoyo económico para costear una cirugía de y el proceso de rehabilitación que, calcula, podría alcanzar los 140 mil pesos. 

Foto cortesía: Magaly Cortés

El fatal diagnóstico llegó después de varias consultas médicas y una resonancia magnética que confirmó sus sospechas. El movimiento de la rodilla fue parecido al que años atrás sintió cuando se le rompió el cruzado izquierdo con los Tiburones Rojos de Veracruz. En ese entonces el club se hizo cargo de los gastos de la cirugía, la rehabilitación y pagó su salario mientras no podía jugar. 

La nueva lesión ocurrió hace dos meses, durante un torneo amateur en Cuatepec, Veracruz, el municipio donde vive actualmente. Estaba jugando simplemente para reencontrarse con el futbol, ya lejos de las exigencias profesionales que marcaron siete años de carrera en la Liga MX Femenil. 

El partido lo jugó en un campo irregular, con tierra suelta y zonas resbalosas. No hubo una barrida violenta ni una agresión de por medio. La jugada, dice, fue “normal, futbolera”. Saltó, cayó apoyando todo el peso sobre la pierna derecha y la rodilla se le fue hacia un lado. 

Magaly no cuenta con seguro médico. Tras retirarse del futbol profesional, volvió a Veracruz, solicitó la asignación de una plaza como licenciada en Educación Física, misma que continúa esperando, y comenzó a trabajar en un colegio privado donde no recibe prestaciones. 

El dinero empezó a irse entre consultas, viajes y terapias. Primero visitó a un traumatólogo en Veracruz, el mismo que la operó años atrás de la rodilla izquierda. Posteriormente, buscó otras opiniones médicas en Xalapa. 

Cada consulta costó alrededor de mil pesos. También tuvo que pagar resonancias, fisioterapia, medicamentos para desinflamar y traslados. En apenas unas semanas se le fueron entre 10 mil y 12 mil pesos. 

La urgencia de la cirugía no es por volver al futbol. Cortés da clases de Educación Física a estudiantes de quinto y sexto primaria, así como de secundaria, y atiende ocasionalmente grupos en otros colegios. La lesión la limita incluso en sus actividades básicas de su quehacer cotidiano. 

Marcharse del futbol profesional implicó regresar a la realidad de trabajos temporales, contratos sin prestaciones y un sistema donde una lesión puede alterar por completo la estabilidad económica de una familia. 

“Necesito enseñarles ejercicios (a los alumnos), necesito que ellos vean el ejemplo y en realidad no puedo desarrollarme de la misma manera”, lamenta. 

Aunque los médicos le explicaron que una persona puede pasar hasta cinco años sin operarse y optar por tratamientos conservadores, también le advirtieron sobre el desgaste progresivo de la rodilla y los riesgos futuros si el ligamento no se reconstruye. Con ese escenario encima, apareció la idea de las rifas. 

Un amigo le sugirió abrir una página de donaciones para evitar la exposición directa de cuentas bancarias y facilitar aportaciones anónimas. Pero Cortés sintió que pedir dinero no era suficiente. 

“Me había quedado con un jersey de cada equipo en el que estuve. Incluso los quería poner en un marco. Esos fueron los que terminé rifando”. 

Foto cortesía: Magaly Cortés

Cada camiseta se sorteó mediante boletos de 100 pesos. También incluyó una chamarra y unos tachones donados por su excompañera y actual futbolista de Cruz Azul, Ivonne Gutiérrez. En total recaudó cerca de 12 mil pesos. 

Más tarde llegaron otras ayudas. Restaurantes locales donaron comidas para rifar, otro tipo de negocios como peluquerías ofrecieron cortes de cabello, tintes y otros servicios, y sus amistades vendieron ropa en el centro de Cuatepec. 

Hasta el cierre de esta edición había conseguido alrededor del 70% del dinero que necesita. 

La fecha tentativa para la operación es el 27 de mayo. Antes deberá cubrir exámenes de sangre y un anticipo hospitalario. La intervención se realizaría en Xalapa, aunque todavía no está definido el hospital. Lo único que tiene claro es que no quiere arriesgarse con cualquier médico. 

Magaly Cortés dice que el tiempo que jugó en la Liga MX Femenil le permitió mejorar económicamente respecto a los primeros años, cuando era futbolista “más por amor al deporte” que por un salario digno. Incluso pudo ayudar a su familia y ahorrar algo antes de retirarse. 

Su padre y madre, ambos entrenadores durante décadas en una escuela de futbol llamada “La Máquina”, son hoy parte central de ese esfuerzo. Su mamá trabaja en un estacionamiento como valet parking; su padre administra unos cuartos en renta construidos con el dinero que ella le envió mientras era una profesional del balón. 

Foto cortesía: Magaly Cortés