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Sin convenio y en la ilegalidad los Charros de Jalisco operan el Estadio Panamericano

La administración de tres instalaciones deportivas a cargo del Code Jalisco es un laberinto de omisiones y acuerdos ventajosos para los particulares que operan los inmuebles públicos, uno de los cuales albergará la Serie del Caribe.
domingo, 11 de enero de 2026 · 07:00

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Durante más de un año el equipo de beisbol Charros de Jalisco ha operado las instalaciones del Estadio Panamericano sin un convenio de por medio, pese a ello fue designado como el escenario emergente para albergar la Serie del Caribe 2026, programada originalmente para realizarse en Venezuela.

El inmueble, donde la franquicia disputa sus juegos como local de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), así como de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y su filial en la Liga Mexicana de Softbol (LMS), carece de un convenio de colaboración y operación, una omisión de la cual también es responsable el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code Jalisco), y su director, Fernando Ortega Ramos, toda vez que existe un decreto que autoriza la celebración de dicho acuerdo. 

La instalación, construida para albergar las pruebas de atletismo durante los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos de Guadalajara 2011, es propiedad del ayuntamiento de Zapopan, pero en 2010 fue entregada en comodato por 50 años al Code Jalisco, entidad responsable de su administración, y la cual ha suscrito convenios con los distintos propietarios de los Charros desde que el equipo renació en 2014.

El 12 de octubre de 2024 se publicaron en el Periódico Oficial del estado de Jalisco tres decretos relativos a los convenios de las instalaciones deportivas públicas con los particulares encargados de operarlas, uno de ellos (29578/LXIII/24), correspondiente al Estadio Panamericano de Atletismo y la persona jurídica denominada El Ajonjolí de Todos los Moles, SA de CV, razón social de los Charros de Jalisco, con una vigencia de 25 años.

El propósito de los decretos fue darle continuidad legal a las relaciones establecidas con anterioridad para que se extendieran más allá de la administración estatal saliente encabezada por Enrique Alfaro, semanas antes del inicio de la gestión del hoy gobernador Pablo Lemus, quien entró en funciones el 6 de diciembre de 2024.

Previo al periodo de posesión ilegal del Estadio Panamericano, Charros y el Code firmaron un convenio con vigencia del 9 de enero al 30 de noviembre de 2024 en el que éste último se comprometía a proporcionar 858 mil 400 pesos para que el equipo realice las gestiones correspondientes a la “construcción y adaptación de una barda de jonronera” para adecuar el escenario donde también jugaría Charros Femenil, el equipo de softbol. 

A cambio, Charros de Jalisco tenía como obligación hacerse cargo del mantenimiento del estadio y apoyar “a los grupos de interés con los que el Code Jalisco cree vínculos con el objeto del fomento al deporte”. 

Ortega Ramos. Opacidad. Foto: Facebook / Fernando Ortega Ramos

La continuidad del acuerdo figuraba sólo como un trámite administrativo que se pudo ejecutar en tiempo y forma. Sin embargo, involuntariamente o con premeditación, Fernando Ortega, titular del Code Jalisco desde 2018 y quien repitió en el cargo en la presente administración, no promovió la celebración del nuevo convenio ordenado en el decreto emitido por el Congreso del estado, lo que ha causado que la institución deje de percibir contraprestaciones monetarias de imagen o patrocinio, según se establezca.

Asimismo, al generarse este vacío legal, el Code Jalisco quedó desprotegido en caso de algún percance o hecho fortuito en su calidad de administrador de la instalación, ya que en los convenios anteriores los Charros asumían la responsabilidad civil, penal, mercantil, fiscal o de cualquier otra índole derivada de la organización y desarrollo de sus actividades dentro del estadio, además de contar con fianzas por daños al inmueble.

Sin la protección de un instrumento legal de por medio, los Charros deberían pagar más de 120 mil pesos al día por el uso del Estadio Panamericano, con base en el tabulador de uso de instalaciones fijado por el propio Code.

Esas irregularidades atentan contra el patrimonio del Code Jalisco e incluso podrían derivar en que se abra una investigación tanto por parte de la Contraloría estatal, como de la Fiscalía Anticorrupción local.

La revelación de la falta del convenio por parte de los Charros de Jalisco y el Code se desprende de una solicitud de transparencia a petición de un particular entre cuyas respuestas se encuentra un oficio del 16 de octubre de 2025 firmado por Fernando Ortega y dirigido al presidente municipal de Zapopan, Juan José Frangie, en el que se le pide “la conformidad del ayuntamiento” para que el Code suscriba el acuerdo, lo cual a todas luces fue ignorado. 

En entredicho, la Serie del Caribe

El 15 de diciembre último la Confederación de Beisbol Profesional del Caribe (CBPC) dio a conocer que la LMP, así como las ligas de beisbol invernal de Puerto Rico y República Dominicana anunciaron su decisión de no viajar a Venezuela, sede original de la Serie del Caribe 2026, programada del 1 al 7 de febrero en las ciudades de Caracas y La Guaira, aludiendo a supuestos factores logísticos cuando en realidad se debió a las tensiones políticas y militares de la nación bolivariana con Estados Unidos.

Apenas tres días después, la LMP anunció que, de acuerdo con la confederación, se decidió que México fuera el país sede alternativo para el llamado Clásico del Beisbol Caribeño, con el Estadio Panamericano como el inmueble sede, pese a que opera en la ilegalidad, lo que abre los cuestionamientos sobre los criterios para la designación por parte de la LMP, que preside Salvador Escobar.

“Vamos a aprovechar la confianza que nos está dando la confederación, que nos están dando los otros nueve amigos y socios de la Liga, y vamos aprovechando toda la experiencia de los últimos años para capitalizarla”, aseguró Iñigo González, empresario del sector agropecuario y presidente de los Charros de Jalisco durante el anuncio del Estadio Panamericano como sede.

Yo quiero agradecer al gobierno del estado, el señor gobernador, en el momento en el que supo que esta era una oportunidad, me dijo claramente: ‘No lo dejen ir, todo el apoyo’. Los gobiernos municipales de Zapopan, Guadalajara, el Code, todos los entes dieron un sí contundente para que esto fuera posible”, agregó el directivo, quien se enorgulleció por encabezar una organización deportiva “con la oportunidad de sacar tantos proyectos adelante en los últimos 14 meses.

Asimismo el 24 de diciembre último se dieron a conocer los precios de los paquetes para presenciar los 13 juegos de la Serie del Caribe, mismos que van desde los tres mil 770 hasta los 28 mil 600 pesos. La organización gestionó en menos de 10 días lo que suele llevarse meses.

Al ser una competencia internacional fuera de la actividad habitual del equipo, la celebración de la Serie del Caribe en el Estadio Panamericano requiere un convenio especial para definir la operación específica del inmueble durante el torneo, tal y como sucedió en 2018, cuando recibió por primera ocasión este compromiso y la marca Charros de Jalisco pertenecía a Juegos y Espectáculos Beisbol, SA de CV, entidad que entró en pugna por sus socios antes de ser vendida en 2021 a los actuales propietarios.

Comunicado del Code al ayuntamiento de Zapopan. La intención de un convenio. Foto: Especial

Sin embargo, no hay constancia pública de tal acuerdo, ni de las respectivas contraprestaciones al Code Jalisco por los beneficios económicos que está obteniendo la empresa El Ajonjolí de Todos los Moles dada la gestión ilegal del inmueble sin un contrato vigente.

Por medio de la oficina de prensa de los Charros de Jalisco, Proceso buscó a algún representante del equipo que se encuentre facultado para brindar una entrevista o posicionamiento oficial a nombre del club sobre este tema. La solicitud fue canalizada a Oscar Abundis, titular del área jurídica, de quien se informó está de vacaciones y, por lo tanto, no puede dar respuesta. 

Livin’ La Vida Loca

El 24 de septiembre de 2025 se hizo oficial el anuncio de la visita del cantante puertorriqueño Ricky Martin a la ciudad de Guadalajara, como parte de su gira “Live 2026” en territorio mexicano, concierto programado para el 18 de marzo próximo en el Estadio Panamericano. La preventa se inició el 2 de octubre para el espectáculo que ya se vende sin que exista el convenio correspondiente. 

El concierto del intérprete boricua tiene un antecedente, luego de que hace casi 11 años, el 6 de febrero de 2015, el cantante Romeo Santos también se presentó en el Estadio Panamericano, función que no estuvo exenta de polémica por la operación de la instalación deportiva. 

En declaraciones hechas a la prensa, el entonces director del Code Jalisco, André Marx Miranda, respaldó la celebración de espectáculos no deportivos mediante el ofrecimiento de las instalaciones a diferentes empresas bajo el argumento de convertirse en un instrumento por el cual atraen recursos destinados a la promoción del deporte. 

No obstante, casi un mes después del concierto de Romeo Santos, el municipio de Zapopan y el Code firmaron un convenio en el que cambiaron algunos artículos para modificar el contrato de referencia a efecto de precisar los términos en los que la institución pueda ejercer el comodato.

Entre los cambios destaca el hecho de que no se le puede conceder a un tercero el uso del inmueble sin el consentimiento previo, expreso y por escrito del Code mediante el pleno del ayuntamiento.

Detrás del concierto de Ricky Martin está la promotora Interdipce Publicidad vía la marca MusicVibe y su boletera FunTicket, señaladas en múltiples ocasiones por sus malas prácticas contra los consumidores y la fabricación de fraudes como sobreventa y reventa de localidades.

En este contexto, el concierto de Ricky Martin, cuyos precios de boletos oscilan entre los 850 y los cuatro mil 590 pesos, entra a un terreno opaco sobre el uso de la instalación deportiva y la autorización otorgada para que el artista se presente.

Astros, también por la libre

El segundo de los decretos emitidos por el Congreso del estado el 12 de octubre de 2024 referente a los convenios de las instalaciones deportivas otorgadas a particulares es el 29579/LXIII/24, correspondiente al Polideportivo Ávila Camacho, ubicado en el municipio de Guadalajara, en favor de la persona jurídica denominada Experiencias Creativas y Publicidad, SA de CV, responsable de la franquicia de basquetbol profesional Astros de Jalisco, con una vigencia de 16 años.

El 30 de junio de 2006 el Code recibió un usufructo por el inmueble y el 23 de julio de 2021 el ayuntamiento de Guadalajara aprobó que esta dependencia pública transmitiera a Experiencias Creativas el uso del inmueble.

Sin embargo, en la Plataforma de Transparencia del estado obra como acuerdo más reciente el suscrito entre ambas entidades el 10 de agosto de 2022 y vigente hasta el 30 de septiembre de 2024, en el que entre otras cosas, Experiencias Creativas se comprometía a pagar 300 mil pesos anuales al Code Jalisco como contraprestación, beneficio que ya no existió en 2025. 

González. Aprovechar las "facilidades". Foto: X / @charrosbeisbol

Los Astros de Jalisco participan tanto en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), como en el Circuito de Baloncesto de la Costa del Pacífico (Cibacopa), lo que hace que tengan actividad en buena parte del año, además de que en 2026 representará a México en la Basketball Champions League Americas (BCL), torneo continental de clubes avalado por la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA).

La participación de los Astros de Jalisco en la BCL Americas implica que del 10 al 12 de febrero el Polideportivo Ávila Camacho será parte de un torneo internacional al menos en la primera ronda correspondiente a la fase de grupos, lo que abre las mismas interrogantes que con Charros de Jalisco en la Serie del Caribe respecto de la operación ilegal de una instalación deportiva pública.

Proceso buscó a Teo Zubia, presidente de Astros de Jalisco, para fijar su posición o aclarar la situación contractual del equipo con el Code Jalisco y la gestión del Polideportivo Ávila Camacho, pero no respondió a la petición.

Gustavo Santoscoy, el consentido

El tercer decreto promulgado en el Periódico Oficial del estado de Jalisco es el 29581/LXIII/24 que involucra a la instalación conocida como Centro Panamericano de Tenis, ubicado también en Zapopan, para que sea operado por la persona jurídica GS Sports Management México, SA de CV, encabezada por Gustavo Santoscoy Arriaga, con una vigencia de 20 años.

En contraste al Estadio Panamericano y al Polideportivo Ávila Camacho, el Code Jalisco sí suscribió un convenio de colaboración y operación con Santoscoy en 2025, en el cual dicho organismo gubernamental se compromete a aportar un millón de pesos.

Con base en el acuerdo, fechado el 1 de abril de 2025, a cambio del recurso, GS Sports asume compromisos ambiguos como “formar atletas de alto rendimiento para que se integren a la selección Jalisco de tenis” sin especificar cantidad o un mecanismo para la detección de talentos.

Asimismo, según el convenio, el cual concluyó el 31 de diciembre último, la empresa de Santoscoy deberá “realizar la difusión, promoción, práctica y desarrollo del tenis en la región”, además de “garantizar la presencia de la marca Code Jalisco y el gobierno en actividades y torneos”. 

En el Portal de Transparencia de Jalisco también figura otro contrato entre GS Sports Management México y el Code en el que esta dependencia gubernamental le facilita las instalaciones del llamado Domo Alcalde a Gustavo Santoscoy para la realización de la Pro Padel League Guadalajara del 14 al 17 de agosto sin una contraprestación económica que ingrese a las finanzas del organismo.

El trato para GS Sports Management. Foto: Especial

Además, el Code Jalisco no sólo facilita el inmueble, también “colabora activamente” en la obtención de todos los permisos y licencias ante las autoridades municipales para la realización del torneo. 

A cambio, GS Sports asume la responsabilidad de la organización y se encarga de la logística de una competencia por la que se cobró un ingreso con localidades entre 180 pesos por una sesión, hasta 12 mil por el bono de todo el torneo en hospitality. 

En otras palabras, se otorgó gratis una instalación deportiva pública a un particular con fines de lucro. 

Proceso también solicitó que el director del Code Jalisco o algún otro funcionario facultado para emitir un posicionamiento se prounciaran. Sin embargo, la solicitud no fue atendida.

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