S7N
S7N: el regreso al origen y la furia creativa detrás de "Rage"
Tras los años de pandemia y pospandemia —periodo donde la banda se mantuvo activa mediante lanzamientos aislados—, decidió volver al formato de álbum.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Después de casi una década sin publicar un álbum de larga duración, la banda mexicana de metal S7N se prepara para su regreso, el cual, Mao Kanto, cofundador, guitarrista y vocalista de la agrupación, define como un retorno a lo esencial: “tocar en vivo, reconectar con la gente y hacer música desde la convicción personal, sin concesiones externas”. El primer adelanto de esta nueva etapa es “Rage”.
En entrevista con Proceso, Mao explica que este momento representa también un regreso personal. Tras los años de pandemia y pospandemia —periodo donde la banda se mantuvo activa mediante lanzamientos aislados—, S7N (integrado por Mao Kanto; Israel Monroy, guitarra; Stu Zepeda, batería; Lalo Olvera, bajo) decidió volver al formato de álbum. “Es el regreso a lo básico. Yo empecé en esto por querer tocar en vivo y compartir la música con la gente”, afirma.
El nuevo disco, que verá la luz a finales de marzo, estará conformado por nueve canciones inéditas, todas compuestas, producidas y conceptualizadas por S7N. La decisión de encargarse de todo el proceso creativo responde, de acuerdo a Mao, a una necesidad de confianza y honestidad artística. “No dejamos que nadie se metiera ni opinara sobre nuestras canciones. Queríamos sentirnos completamente seguros de lo que estábamos haciendo”.
“Rage”, metal para la catarsis cotidiana
“Rage” no sólo es el primer sencillo del álbum, sino una declaración de principios. Se trata de una canción pensada para acompañar distintos estados de ánimo: el tráfico, el enojo cotidiano, la frustración laboral o la necesidad de liberar tensión. “La pones y te da para arriba”, afirma Mao.
El tema deja ver una evolución clara en el sonido de S7N: mantiene la potencia característica del grupo, pero apuesta por una propuesta más directa y accesible, sin perder contundencia. La mezcla estuvo a cargo de Guido, colaborador cercano de la banda, cuya intervención fue clave para encontrar el sonido final. “Es la canción que menos correcciones ha tenido en la historia de la banda”, señala Mao, quien subraya la claridad de las voces y el equilibrio de todos los instrumentos.
Un disco pensado para escucharse completo
A contracorriente de la lógica actual del consumo fragmentado, el nuevo álbum de S7N fue concebido como una obra integral. “Es un disco que te puedes aventar de principio a fin, como cuando ponías un CD y dejabas que te llevara”, explica el vocalista. Cada canción fue pensada también desde su ejecución en vivo: silencios, coros colectivos, momentos de desahogo y fiesta forman parte de la arquitectura del disco.
Este material marca además un punto de quiebre en la trayectoria del grupo: por primera vez incluirá letras en español, un reto personal para Mao como compositor y una apuesta por ampliar el alcance de la banda sin diluir su identidad.
Volver a tocar, volver a conectar
Con el lanzamiento escalonado de sencillos y el álbum completo programado para marzo, S7N se alista para anunciar fechas de conciertos en México. Aunque por ahora se mantienen en reserva, Mao no oculta su entusiasmo por regresar a los escenarios. “Extraño ver la cara de la gente, la interacción, el slam, los coros. Esa energía es brutal”.
Este regreso ocurre además en un contexto de compromiso creativo: la banda firmó con Sony Publishing un acuerdo para producir cuatro discos en cinco años.
Sin Barreras: música, encierro y humanidad
Mao también reflexiona sobre el impacto del documental Sin Barreras, proyecto que surgió de manera orgánica a partir de una serie de presentaciones de la banda en centros penitenciarios durante agosto de 2019 (Reclusorio Oriente, Reclusorio Norte, Reclusorio Sur, el Centro Varonil de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla y la sección femenil de Santa Martha Acatitla).
“Nunca pensamos en hacer un documental”, explica. “Íbamos a grabar un solo show y un video, pero la historia empezó a crecer sola”.
Dirigido por Gonzalo Figueroa y Luisa Melo, el proyecto terminó por convertirse en un retrato profundo sobre la música como vínculo humano en contextos de encierro.
El documental ha sido reconocido internacionalmente —incluido un premio en Cannes a Mejor Historia en 2025—, aunque en México su recorrido fue limitado. “A veces tienes que triunfar fuera para que te volteen a ver aquí”, comenta Mao, al recordar que solo un festival nacional permitió su proyección en su momento. No obstante, adelanta que en 2026 finalmente podrá verse en plataformas, tras varias negociaciones en curso.
Una experiencia que cambió la mirada
Más allá del reconocimiento, Sin Barreras dejó una huella profunda en Mao a nivel personal. “Me cambió la vida”, admite. El contacto directo con personas privadas de la libertad le dio un nuevo valor al silencio, a la soledad elegida y, sobre todo, a la necesidad de no prejuzgar. “Nosotros conocimos a las personas, no los delitos”, afirma.
Para el vocalista, la experiencia evidenció un México invisible, un “submundo” que suele ser reducido a estigmas. “Cada persona tiene su infierno y sus demonios. Nadie es completamente bueno ni completamente malo”, reflexiona.
Metal como convicción
En un entorno musical dominado por la industria urbana, Mao reconoce que hacer metal en México implica resistir. Sin embargo, insiste en que la motivación principal sigue siendo el amor por la música. “Yo no hago música para ser famoso. La hago porque la necesito y porque puedo compartirla. Eso lo cambia todo”.